Cocinillas, la gastronomía de El Español

Soy capaz de cocinar casi de todo, desde lasaña a cochinillo, pero he de reconocer que no tengo mano para la repostería ni los dulces. No desisto en mi empeño y casi todas las semanas intento hacer algo, pero lo único que consigo es gastar un paquete de harina y dejar la cocina patas arriba.
Y eso es un problema, porque siempre que invito a alguien a comer o traen ellos el postre o les doy un yogur, un plátano y listo.
Por eso siempre recurro a este dulce, simple sencillo y de lo más vistoso.

Ingredientes para 3/4 personas
3 tarrinas de Queso de Burgos (mejor de tarrina pequeña)
Dulce de membrillo
Miel
Nueces, almendras, cacahuetes, o avellanas

Preparación

Es muy sencillo, tenéis que cortar las tarrinas de queso en 4 laminas intentando que no os queden muy finas. Del dulce de  membrillo sólo cortar una lamina de aproximadamente 0.5 milímetros si como yo habéis comprado una barra larga. Si no es muy larga cortar 2 laminas.
Cuando lo tengáis todo cortado es hora de echar mano del elemento estrella para este postre: un molde para hacer galletas o para pasta, si no tenéis podéis usar un vaso de chupito o algo similar, aunque luego es un poco mas difícil sacar el membrillo de ahí.
Con las piezas ya listas lo único que hay que hacer es colocar una capa encima de otra, alternando el membrillo y el queso. Os aconsejo que no pongáis más de 4 capas porque el membrillo es muy dulce y puede resultar mucho mas empalagoso de lo que ya es.

Cuando este todo listo decorarlo con unos frutos secos picados ( yo he usado cacahuetes por ser lo más económico) y un hilito de miel.

Resultado

Un postre de lo más resultón para los que como a mí lo de meter las manos en la masa no se les da bien.
A veces lo mas sencillo es lo más bueno.


Tiempo: 5 minutos

Dificultad: 1/10

Digestión:
3/10

Precio:
2,5€ (4 personas)

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