Cocinillas, la gastronomía de El Español

Si estás leyendo esto es porque nos une nuestra afición a la cocina. Somos cocinillas, y como cocinillas, quizá alguna vez te has preguntado si sería interesante invertir en uno de esos robots de los que has oído hablar maravillas.

El que más y el que menos tiene en su casa una batidora, unas varillas eléctricas o incluso una picadora, pero quizá te preguntes si merece la pena ir un poco más allá e invertir tu dinero en un robot de cocina.

¿Realmente son útiles? ¿Valen el dinero que pagas por ellos? Y si me decido a comprar uno ¿cuál es que más se adapta a mis necesidades?

No busques más, que nosotros te lo contamos todo.


ROBOTS DE COCINA TRADICIONALES

Los encontrarás de muchas marcas típicas de electrodomésticos (Moulinex, Taurus, Bosch, etc.). Son muy útiles para picar, moler, rallar, batir e incluso amasar pero su mayor pega es que son bastante aparatosos ya que suelen constar de una base con un motor y un sin fín de accesorios.

Para cada proceso se suele necesitar un accesorio distinto, lo que necesita que seas muy metódico a la hora de guardarlos y tenerlos todos en orden y a mano.

Si tu cocina no es muy grande, es altamente probable que en un momento de ofuscación lo mandes todo al trastero.

Lo que me gusta: hay algunos modelos muy muy económicos y realmente son prácticos si te gusta cocinar. Puedes encontrarlos muy fácilmente en grandes superficies y tiendas de electrodomésticos y la gran variedad de modelos te permitirá comprar el que realmente más se adapte a tus posibilidades.

Lo que no me gusta: son aparatosos y requieren de demasiados accesorios. Alto riesgo de abandono junto al resto de cacharros que nunca se usan (vease la yogurtera o la máquina de hacer gofres que te entró por los ojitos aquel día en el Lidl)

Para quién está indicado: personas a quienes les guste cocinar y sean ordenados y meticulosos. Personas con cocinas o armarios grandes.


THERMOMIX, el rey de los robots

Los que me conozcais por mi blog sabreis que aquí puedo pecar de imparcial. Tengo una thermomix y estoy encantada, casi enamorada de esta máquina. Sin embargo trataré de ser lo más objetiva posible y explicaros en qué consiste.

El robot Thermomix consta de un motor de 10.200 revoluciones (no se puede comparar con ningún otro robot de cocina ni ninguna batidora… es como el Ferrari de los robots). Con su motor es capaz de triturar, moler, picar, rallar, remover, amasar, batir, emulsionar… básicamente cualquier proceso en la cocina puede hacerse con él. Además del motor posee un sistema de calentamiento por inducción con un control exacto de la temperatura, de tal manera que tenemos un aparato que procesa los alimentos y además los cocina. Todo a la vez y en un mismo recipiente.

Cuando hablo de las bondades de la máquina por ahí, con amigos o conocidos que se interesan por el tema, siempre hay alguien que acaba preguntándome ¿qué beneficios aporta Thermomix frente a una simple batidora + una olla? Y realmente son muchos porque para hacer todo lo que hace esta máquina no necesitarías una batidora solamente, sino además una picadora, un rallador, un molinillo o pasapurés, una licuadora, una heladera, una vaporera, una amasadora y además una persona contratada que se dedique a remover tu comida mientras tú lees un rato o disfrutas de tu serie favorita. Y aún así todo ese equipamiento se quedaría corto.

Explicar todos los beneficios de la máquina sería demasiado extenso pero sí os puedo decir en qué ha cambiado mi manera de cocinar desde que la tengo: por ejemplo ya no compro nunca carne picada, siempre he odiado esos packs de carne picada que a saber lo que llevan, así que ahora compro la carne que más me gusta y me la pico yo.
Igual me pasa con el queso, ya nunca compro queso rallado, compro la cuña del que me gusta y lo rallo yo misma.
Ahora hago todo tipo de panes y masas, cosa impensable antes para mi, es tan fácil echar todos los ingredientes y dejar que la máquina amase por ti!! Sin manchar nada de nada! 😛
Nunca se me volverá a quemar nada, mientras las aspas del robot sigan dando vueltas, ya puede írseme el santo al cielo que no se quema.
Aunque no lo parezca he ahorrado espacio en mi cocina, antes tenía que manchar varios recipientes para preparar una misma receta, ahora todo en uno, hasta casi he desterrado a la tabla de cortar!
Además he ganado tiempo para mi porque mientras la máquina está trabajando yo puedo dedicarme a otras cosas.
Las cremas y purés quedan como jamás los había probado antes. Las comidas tradicionales saben igual de ricas. Los postres quedan deliciosos. Las salsas…oh! las salsas! qué salsas!!! Y qué risottos! Podría no parar de contaros maravillas.

Quiero aclarar que esta máquina no es como esas que metes todos los ingredientes y se hace todo a la vez y te lo tiene listo y caliente para cuando llegues a casa. Thermomix es en realidad un pinche, una ayuda buenísima en la cocina, pero necesita que tú seas el chef y estés ahí a su lado. Y eso es precisamente lo bueno, porque los platos siguen sabiendo a comida de verdad, con el sabor a comida hecha paso a paso, con su sofrito, con ese sabor a “chup chup” de toda la vida, la diferencia es que sólo tienes que hacer la parte fácil del trabajo y mientras la máquina hace lo duro, tú a vivir la vida!

Lo que me gusta: Su versatilidad, vale para absolutamente todo y realmente es una gran ayuda en la cocina. Además, no ocupa casi espacio ya que lo hace todo sin necesidad de accesorios extra (aunque incluye un recipiente para cocina al vapor que sí va aparte)

Lo que no me gusta: su elevado precio y su sistema de venta casi sectareo

Para quién está indicado: tanto para quien le gusta cocinar como para quien lo odia. Si te gusta es una gran ayuda para investigar y atreverte con más y más platos y si no te gusta cocinar, símplemente sigue las instrucciones de las recetas y prepara todo sin apenas esfuerzo con el sabor de siempre.


KITCHEN AID, el robot de los pasteleros

Este robot es ideal si te va la repostería. Dicen que no hay nada que bata o monte las claras a punto de nieve como lo hace una Kitchen Aid. Su precisión en el batido y aireado de masas (ideal para bizcochos más esponjosos o para la estabilización de los montados de nata o claras) es inigualable por ningún otro robot o varillas eléctricas.

Aunque es cierto que hay quien prepara comidas saladas con la Kitchen Aid, en realidad este no es el uso para el que está concebida, ya que los accesorios que trae de serie, aparte del vaso, son una espátula para mezclar, una varilla para batir y un gancho para amasar. Así que en un principio podríamos decir que sus funciones se reducen a la preparación de postres (bizcochos, glasas, ganaches, cremas montadas, etc.) y masas (pizza, empanadas, pan, etc.)

Sin embargo, la Kitchen Aid tiene una amplísima gama de accesorios que se pueden comprar aparte para completarla; como un rallador, un cortador giratorio con cuchillas, una picadora, un embutidor (para hacer tus propias salchichas por ejemplo), un pasapurés, un exprimidor, un rodillo para pasta, un accesorio para hacer raviolis, un abrelatas (!!!), o incluso un vaso especial que es una heladera.

La Kitchen Aid tiene un propósito muy claro y será perfecta para quienes quieran endulzar cada uno de sus días.

Lo que me gusta: su diseño retro disponible en una amplia gama de colores… es que es preciosa!

Lo que no me gusta: No cocina y si quieres aprovecharla al máximo tienes que adquirir los caros accesorios que se venden por separado

Para quién está indicado: para quienes adoran la repostería y se pasarían el día preparando magdalenas y bizcochos (o sea para mi! Me la pido!!! Queridos Reyes Magos, me gusta la de color rojo :P)


OLLAS PROGRAMABLES (La Cocinera, FussionCook, Chef-O-Matic, Chef2000, olla GM, etc.)

En realidad estas máquinas no son robots de cocina propiamente dichos porque no son procesadores de alimentos, pero he querido incluirlas en la comparativa porque mucha gente tiene dudas a la hora de comprarse un “pinche” de cocina y es lógico que estos aparatos puedan contemplarse también para ese propósito.

Estas máquinas son en realidad ollas (en algunos casos ollas express) programables. Es decir, que no procesan la comida y si tienes que incluir en la receta ingredientes picados, rallados, molidos o mezclados, tienes que hacerlo tú de la manera en la que lo haces habitualmente.

Su mayor ventaja está en la facilidad para cocinar todo en un solo paso (si no contamos los pasos previos que requiera la preparación de los alimentos). La mayoría de estas ollas se publicitan diciendo que puedes dejar los ingredientes preparados, programarla con incluso hasta 24 horas de antelación y tendrás tu comida lista y recién hecha cuando llegues a casa. Esto es cierto, pero hay que ser honestos, el hecho de saltarte pasos tan importantes como los sofritos o los rehogados previos, hace que los platos pierdan su sabor habitual. El color de los platos, su textura y su sabor cambia completamente. Y no digo que sea mejor ni peor, sólo diferente.

Algunos modelos como La Cocinera o la Chef-o-Mattic disponen además de una pala para amasar que se complementa con su programa de horneado de panes. En esta misma línea podemos tener también las panificadoras Silvercrest o Biffinet que habitualmente salen a la venta el supermercado Lidl, que además de panificadora también cocinan como una de estas ollas programables.

Lo que me gusta: Facilidad de uso y posibilidad de programación

Lo que no me gusta: en mi opinión se pierde totalmente el sabor de las comidas tradicionales

Para quién está indicado: para gente a la que no le guste o no sepa ni quiera aprender a cocinar, o gente sin nada de tiempo para dedicar a la cocina.

Si estabas pensando en comprar un robot de cocina y te hemos ayudado a decidirte, cuéntanoslo!

(Este post ha sido redactado según el Código de Confianza C0C. Es decir, para la elaboración de este contenido, no se han recibido muestras de los productos mencionados, ni incentivación o atención de ningún tipo, ni se mantiene ninguna relación especial con ninguna de las marcas mencionadas)
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