Cocinillas, la gastronomía de El Español

Sí, habéis leído bien, hoy vamos a hablar de cómo se puede cocinar con un termo. Uno normal y corriente, aunque el requisito básico es que guarde el calor de forma prolongada (es decir, que sea de calidad). Es una solución ideal cuando nos vamos de excursión y queremos tener la comida recién hecha, o cuando tenemos que cocinar mucho y el tener un fogón libre es todo un lujo.

¿Cómo es posible cocinar en un termo?

Es posible porque, en general, la mayoría de los alimentos se cuecen a menos de 100º, por lo que aunque el termo vaya perdiendo calor progresivamente, mientras la temperatura se mantenga por encima de la temperatura de cocción, la comida se seguirá cocinando. En cocinillas hablamos de las temperaturas de cocinado de los alimentos en nuestro post sobre cocinar con un termometro.

En general, las carnes se cuecen cuando se encuentran a una temperatura entre 60 y 80º, dependiendo del tipo de carne (de hecho, el pescado requiere aún menos temperatura para estar perfectamente cocido). Por otro lado, las leguminosas se cuecen a partir de 85º por lo que necesitaremos más tiempo de cocción y, probablemente, sacar el contenido para calentarlo y volverlo a introducir. De hecho, ésta idea no es nueva, pues nuestros vecinos asiáticos cuentan con mega-termos tamaño cacerola precisamente para estos menesteres.

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Las ventajas de utilizar un termo para cocinar son interesantes, pues no la comida no se pasa, no se pega, no hay que estar pendiente y ahorra energía (ya sea gas o electricidad), sin mencionar el espacio que se libera. Por ejemplo, si queremos cocinar arroz, tan sólo tendremos que adecuar las cantidades de agua y arroz para que entren bien en el termo, dejando 1cm de margen para cuando el arroz crezca al cocerse. Tan sólo tendremos que llevar al agua con el arroz a ebullición en un recipiente a parte y, con el termo ya caliente (habiéndolo calentado previamente a base de llenarlo con agua caliente del grifo), introducimos el arroz y el agua y lo dejamos cocinar, con la ventaja de que, una vez se haya consumido el agua, el arroz se mantendrá en su punto sin pasarse y a una temperatura templada.

Tipos de termo útiles para cocinar

Lo ideal sería que el termo tuviese el interior de vidrio, aunque tienden a ser frágiles y se rompen con facilidad. Es por eso que se puede llegar a una relación calidad-precio bastante adecuada para nuestro objetivos con termos cuyo interior cuente con paredes reflectantes metálicas, mucho más resistentes.

Además, es interesante que tengan la boca ancha, para que sea más cómodo introducir y sacar alimentos en él. En algunos comercios o en las cajas o envoltorios de algunos termos es posible encontrar información acerca del tiempo que tarda el termo en llegar a cierta temperatura si su contenido está a 100º, por ejemplo. A continuación os dejo una imagen del gráfico al que me refiero:

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Os dejamos unos cuantos modelos que podéis encontrar en Amazon, como este pack de jarra y termo, este especialmente pensado para alimentos en general y no sólo líquidos o este de proporciones individuales. Si alguna vez habéis cocinado con un termo, nos encantaría que nos contaseis vuestra experiencia.

Fuente: chefnauta

Imágenes: aguscr

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