Cocinillas, la gastronomía de El Español

El café, una de las bebidas más consumidas de nuestros días, es también una de las que más residuos generan. Cada mañana en la mayoría de las casas una determinada cantidad de café molido usado acaba en el cubo de la basura orgánica. Y lo que muchos no sabemos es que hay muchas maneras de reutilizar los posos del café antes de que terminen en el contenedor. Es más que probable que algunas de ellas se las hayáis visto a vuestras abuelas y si son cosas que funcionan ¿por qué no mantenerlas?

Eso sí, os adelanto desde ya que para adivinar el futuro no sirven.

Cómo reutilizar los posos del café

Si se dejan secar al aire, de manera que tengan una apariencia similar al café molido antes de ser utilizado, digo apariencia porque como es lógico habrán perdido casi todo su aroma y sabor, se pueden reutilizar para facilitarnos algunas tareas cotidianas.

Eliminar los malos olores de la nevera con posos del café

El café molido es un potente absorbe-olores incluso después de haber sido utilizado, por lo que para evitar malos olores en el frigorífico basta con poner unas cuantas cucharadas de posos de café secos en un vasito, lo más cómodo es reutilizar el de algún yogur que nos hayamos comido, pero lavándolo eh!.

También funcionaría para prevenir el olor a humedad dentro de los armarios si ponemos un puñado de posos en un saquito de alguna tela tipo tul.

Eliminar el olor a ajos con posos del café

También es eficaz para eliminar el olor a ajos, cebollas o puerros si nos frotamos las manos con los posos del café secos antes de lavárnoslas.

Los posos del café son un repelente de insectos

El café ahuyenta a las hormigas por lo que si alguna vez os habíais preguntado por qué la abuela en el campo tiraba los posos de café delante de la puerta de la casa, ahora ya conocéis la respuesta.

Limpiar desagües con los posos del café

No nos servirá si ya se ha producido un atasco importante, pero los posos del café nos ayudarán a mantener limpios los desagües de fregaderos, lavabos y bañeras si los echamos en ellos con un poco de agua. En este caso no hace falta secarlos, así que de tirar los posos del café, mejor tirarlos por el desagüe.

Posos del café como fertilizante para plantas

En el caso de plantas que requieren suelos ácidos como las azaleas o las hortensias podemos poner algunos posos de café cerca de sus raíces para que puedan aprovechar los nutrientes que aún quedan en el café usado.

Una mascarilla de belleza para reutilizar los posos del café

Si tienes la piel grasa, mezcla un par de cucharadas de posos de café secos con un poco de tu crema hidratante favorita hasta hacer una pasta y aplícala como si fuese una mascarilla de arcilla. Déjala actuar 10-15 minutos y retírala.

Si lo que te trae por la calle de la amargura es la celulitis, entonces añade unos posos de café a la hidratante o a la anticelulítica para conseguir un efecto exfoliante y de paso que los restos de cafeína que aún quedan en el café reactiven la circulación de la zona.

Tinte natural con posos de café para reparar arañazos en los muebles

Si dejamos los posos de café en agua durante unas horas tendremos un líquido casi tan oscuro como el café pero casi sin aroma, aún así podremos aplicarlo sobre los arañazos de muebles oscuros usando un paño o un pincel para que los arañazos se vayan oscureciendo. Lo normal será tener que repetir el proceso en varias ocasiones si se trata de muebles muy oscuros.

Fuente | SlowFood

Te puede interesar
1 de 5