Cocinillas, la gastronomía de El Español

Preparación: 15 min  Cocción: 20 min   Dificultad: 1/5   Raciones: 2     Coste: < 3 €

Aunque me encantan las guarniciones a base de verduras, reconozco que las más cómodas son siempre la pasta y el arroz, más que nada por el ahorro de trabajo y tiempo que supone el no tener que lavar, pelar y trocear verduras. Y como ya hacía bastante tiempo que no comía arroz, el otro día me entró antojo de un risotto otoñal que no fuese demasiado pesado, por eso no lo he cargado de mantequilla ni le he añadido nata, solo un poco de queso para darle el toque característico y trabajando bien el arroz para que quede con esa textura amorosa que hace únicas a este tipo de recetas.

Este risotto de jengibre y nueces es un acompañamiento perfecto tanto para platos de carne como para platos de pescado, de hecho yo lo hice para acompañar el salmón marinado al horno que os enseñé hace un par de días.

Risotto de jengibre y nueces

Ingredientes

  • Arroz arborio o carnarolli, 1 taza pequeña
  • Cebolla, 1
  • Ajo, 1 diente
  • Mantequilla, 1 cucharada sopera
  • Queso curado rallado, 3 cucharadas soperas (*)
  • Queso Mimolette o Cheddar rallado, 2 o 3 cucharadas soperas (opcional)
  • Jengibre fresco rallado, 1 cucharadita
  • Nueces, 5 o 6
  • Cerveza rubia, 60 ml
  • Caldo de verduras caliente (**)
  • Sal

(*) Yo he usado un manchego curado, pero un Parmesano, Grana Padano o Pecorino serían perfectos.

(**) La cantidad dependerá del tamaño de la taza que usemos para medir el arroz y de la variedad de arroz utilizado, pero hay que contar con una cantidad de unas 4 medidas de caldo por una de arroz, porque siempre será mejor que sobre un poco de caldo a quedarnos cortos y que el arroz quede demasiado duro.

Preparación del Risotto de jengibre y nueces

Os prometo que aunque en alguna ocasión hayáis escuchado que hacer risotto es complicado, nada más lejos de la realidad, lo único que hace falta es dedicarle un ratito y hacer las cosas con mimo.

Risotto de jengibre y nueces

En un cazo ponemos a calentar la mantequilla a fuego medio y en ella sofreímos la cebolla y el diente de ajo bien picados con una pizca de sal. Cuando la cebolla empiece a transparentar añadimos el jengibre rallado y damos unas vueltas.

Risotto de jengibre y nueces

Mientras se sofríe la cebolla podemos aprovechar para rallar los quesos y medir el arroz.

Risotto de jengibre y nueces

Cuando después de unos 10 minutos veamos que la cebolla empieza a tomar color añadimos el arroz y lo cocinamos durante 1 minuto sin dejar de dar vueltas. Añadimos la cerveza, mezclamos y subimos un poco el fuego para que se evapore el alcohol.

Cuando veamos que se ha evaporado el líquido es el momento de bajar el fuego y empezar a añadir el caldo de verduras caliente, lo haremos poco a poco, añadiendo como media taza de caldo de cada vez y removiendo con delicadeza para que el arroz vaya soltando su almidón y cogiendo esa textura cremosa. No añadiremos más caldo hasta que no se haya absorbido el que tenemos en la olla.

Risotto de jengibre y nueces

Si usamos nueces enteras, tendremos que pelarlas y partirlas en trozos que no sean demasiado grandes, pero que sean perceptibles a la hora de comer. Es decir, no hay que molerlas hasta que sean harina.

Risotto de jengibre y nueces

Cuando el arroz esté casi listo, al añadir la última dosis de caldo, añadimos el queso curado y las nueces, damos unas vueltas para mezclarlo todo bien, apartamos del fuego y dejamos reposar unos 3 o 4 minutos.

Servimos con un poco de queso Cheddar por encima y disfrutamos del plato, que es de lo que se trata.

Resultado

Este risotto de jengibre y nueces os va a alegrar el menú ya sea solo o como guarnición. Y, recordad, no es difícil, solo hace falta dedicarle un poco de tiempo y todo el amor que seáis capaces de darle.

2 de 2