Cocinillas, la gastronomía de El Español


Preparación: 5 min  Dificultad: muy fácil  Raciones: 2  Coste: barato


Aunque el invierno parece que este año se está haciendo de rogar, no faltará mucho tiempo para que las temperaturas empiecen a bajar en picado y, seguramente, cuando lo hagan sea de forma repentina. Por eso ya va siendo hora de prepararnos para cuando llegue el momento tomando buena nota de alguna receta sencilla que nos haga disfrutar al máximo incluso en los días más fríos.

Y aunque últimamente estoy en una fase de rescate de recetas con mucha tradición, la que os traigo hoy es todo lo contrario, viene de mi afición innata por las nuevas tendencias, y es que en cuanto alguien me cuenta que algo se está poniendo de moda, siempre busco la forma de probarlo a ver si de verdad merece la fama o, de lo contrario, poder criticarlo con conocimiento de causa.

El caso es que el otro día Danny me dijo que el chocolate con vino es tendencia y automáticamente mi mente se imaginó la botella de Mencía que tenía en casa en compañía de un delicioso chocolate. Enseguida me puse manos a la obra y este es el resultado, una bebida caliente perfecta para disfrutar en casa cualquier tarde de invierno de esas de mantita y sofá o, mejor aún, para reponer fuerzas al llegar a casa después de un largo paseo.


Ingredientes para hacer chocolate caliente con vino tinto


  • Leche, 300 ml
  • Chocolate troceado, 150 g
  • Cacao en polvo, 1 cucharada (opcional) *
  • Vino tinto, 150 ml
  • Nata montada
  • Canela en polvo

(*) El cacao en polvo hace que quede más espeso, como esos chocolates a la taza en los que se puede clavar la cuchara. Yo en esta ocasión se lo he puesto para que tuviese buena consistencia para aguantar la nata sin que se hundiera mientras hacía las fotografías, pero sí os gusta el chocolate más líquido no es necesario el cacao en polvo.


Cómo hacer chocolate caliente con vino tinto


1: Calentar la leche y fundir el chocolate

El primer paso será calentar la leche hasta que hierva. Cuando lo haga, bajamos el fuego al mínimo -si la cocina es vitrocerámica podemos apagarlo, pues con el calor residual será suficiente- y añadimos el chocolate troceado. Removemos muy bien hasta que esté fundido todo el chocolate. Finalmente añadimos el cacao en polvo y mezclamos bien hasta que se disuelva completamente y la mezcla empiece a espesar ligeramente.

2: Añadir el vino tinto

Añadimos el vino mientras seguimos removiendo la mezcla. Subimos un poco el fuego hasta que la mezcla empiece a burbujear y apartamos. En esta ocasión yo he utilizado un vino tinto de Mencía, pero cualquier tinto siempre que no sea vino peleón, podría utilizarse. A mí, esta combinación me recordó mucho al bizcocho de chocolate y vino de Oporto, por lo que no tardaré en probar de nuevo la receta con este vino que me da que va a quedar genial.

3: Servir el chocolate caliente con vino tinto

Finalmente, echaremos en una taza nuestro chocolate bien caliente y lo serviremos con un buen copete de nata montada y un poco de canela espolvoreada por encima. Otras opciones serían un poco de ralladura de naranja, unos hilos de caramelo, una pizca de jengibre rallado o, incluso, un aire de cardamomo molido. Si queréis darle un toque aún más divertido, en vez de la nata poned unos cuantos malvaviscos -nubes, marshmallows- sobre el chocolate caliente para que se fundan. Golosina de pecado, creedme.


Resultado


Se trata de una receta contundente y calórica, para consumir con moderación y en ocasiones especiales. Pero es perfecta para alegrar los días helados.

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