Cocinillas, la gastronomía de El Español

Como sabemos, el vino es uno de los símbolos de la gastronomía española. La tradición vinícola en nuestro país se remonta a siglos y siglos atrás. Además, los vinos españoles son uno de los productos que más ha crecido en exportaciones en los últimos años. Por ello, el enoturismo se ha convertido en una de las opciones de ocio más demandadas en la actualidad.

El enoturismo es un tipo de turismo activo muy especial, que combina el vino como elemento gastronómico típico de cada zona, paisaje, tradición y costumbres.

Se trata de visitar un determinado lugar conociendo el vino más típico de la zona, las variedades de uvas que se cultivan, la tradición vinícola del sitio y sus paisajes y naturaleza más característicos.

Los sectores turísticos y vitivinícola se unen para ofrecer a los visitantes una experiencia completa, que suele incluir visitas a bodegas e incluso participación activa en la vendimia del lugar.

En definitiva, el enoturismo va mucho más allá del vino, aunque este producto gastronómico es la guía, el eje central del concepto.

En España existen una serie de rutas del vino certificadas, que pueden realizarse en cualquier momento del año. Nosotros vamos a repasar estas rutas del vino por regiones. ¿Quieres dar la vuelta a España con una buena copa de vino?

Rutas de enoturismo en España: las rutas del vino

Andalucía

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En Andalucía podemos encontrar tres rutas de enoturismo diferentes, ubicadas en las provincias de Cádiz, Málaga y Córdoba.

Seguro que todos hemos oído hablar del vino de Jerez. Pues no solo es uno de los caldos más famosos del país, sino que además tiene su propia ruta del vino. Bajo el nombre de las Rutas del Vino y Brandy Marco de Jerez, podemos disfrutar de estos productos y de todo lo que les rodea en municipios como Chiclana, Chipiona, El Puerto de Santa María, Jerez, Puerto Real, Rota, Sanlúcar de Barrameda o Trebujena.

Si nos desplazamos a la zona de Málaga, nos encontramos con la Ruta de las Bodegas y Vinos de la Serranía de Ronda. Allí podremos disfrutar de la naturaleza en su estado más puro gracias a los Parques Naturales de Grazalema, Sierra de las Nieves y Los Alcornocales.

Y sin ir muy lejos llegamos a la Ruta del Vino de Montilla – Moriles, en la provincia cordobesa. Entre sus vinos podemos encontrar el único fino 100% de España, así que ya tenemos un motivo más que suficiente para acercarnos al enoturismo cordobés.

Aragón

En la región aragonesa, podemos encontrar cuatro rutas del vino diferentes. La última de ellas, la Ruta del Vino de Calatayud, ha sido aprobada recientemente, por lo que se configura como la ruta de enoturismo más joven.

Si miramos a la zona más al norte de la región podremos descubrir los paisajes y vinos de la Ruta del Somontano. Una zona pirenaica caracterizada por su excelente gastronomía y por las innumerables opciones de turismo activo que podemos realizar en la naturaleza. Sus vinos son intensos y muy sabrosos, ¡entran de maravilla!

Y ya en la provincia de Zaragoza encontramos dos rutas con vinos que salen de viñedos muy resistentes. Esto es así porque soportan temperaturas muy extremas: mucho frío y nieve en invierno, y un clima seco y cálido en verano. Estamos hablando de la Ruta de la Garnacha y de la Ruta del Vino Campo de Cariñena. En este caso, se trata quizás de vinos más fuertes y robustos, con una personalidad única y una potencia increíble.

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Cataluña

Cataluña es otra de las regiones en las que los buenos vinos son toda una realidad. A través de sus caldos, podemos disfrutar de experiencias únicas y paisajes inigualables.

Por ejemplo, en la Ruta del Vino de Lleida te ofrece vivir cosas tan apasionantes como llegar a una bodega en embarcación, algo que no puede hacerse en ninguna otra de España. Estas y otras muchas vivencias se pueden encontrar entre sus vinos y viñedos.

Parece mentira que a tan solo media hora de Barcelona se pueda encontrar tanta paz y armonía entre naturaleza y gastronomía. Pues sí, es posible gracias a las múltiples opciones de las rutas del Penedès.

Y si hay una opción enoturística caracterizada por su historia y cultura, esta es sin duda la Ruta del Vino DO Empordà.

Castilla y León

Otra de las zonas españolas con mayores rutas de enoturismo es Castilla y León. Cuatro rutas del vino nos permiten conocer, al mismo tiempo, pueblos, costumbres y, por supuesto, gastronomía típica de la zona.

Entre las opciones enoturísticas que encontramos en esta zona, podemos por ejemplo viajar en el tiempo a través del tiempo gracias a la Ruta del Vino Cigales. Y es que ya desde el siglo X este vino se elaboraba en este territorio. Por ello, personajes tan importantes como los Reyes Católicos o Napoleón conocieron y cataron probablemente este caldo tan exquisito.

También nos permite tener una visión retrospectiva de la realidad la Ruta del Vino Arlanza. Y, por supuesto, no podemos perdernos en esta misma región una de las denominaciones de origen que más representa a los vinos españoles: Ribera del Duero.

Pero no podemos olvidarnos de una zona muy especial: la zona colindante de Segovia, Valladolid y Ávila. De este lugar es de donde salen los vinos y la Ruta del Vino de Rueda. Esta se caracteriza especialmente por su uva autóctona, Verdejo, que dota a sus caldos de una personalidad y matices indiscutibles.

Comunidad Valenciana

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Como una alternativa al turismo de sol y playa surgen las dos rutas del vino que tenemos en la Comunidad Valenciana. Una ubicada en la provincia de Valencia y otra en la de Alicante, estas opciones de enoturismo pretenden poner en valor las zonas de interior, sus paisajes y, por supuesto, sus vinos.

Así, la Ruta del Vino de Alicante y la Ruta de Utiel – Requena nos ofrecen posibilidades de ocio y turismo diferentes a las que son más conocidas en la costa mediterránea.

Extremadura

Los extensos campos que hay en Extremadura son tierra de múltiples tipos de vinos. Todos ellos, junto con el paisaje y la gastronomía del lugar, conforman la Ruta del Vino Ribera del Guadiana.

Galicia

Los vinos gallegos se caracterizan especialmente por ser frescos y ácidos. Son muy oportunos para acompañar una mariscada, por lo que los caldos blancos son los más conocidos. Entre acantilados y prados verdes podemos disfrutar de la exquisita gastronomía gallega. La Ruta del Vino Rías Baixas, con el Albariño como máximo representante, y la Ruta del Bierzo son las que se encargan de representar la oferta de enoturismo gallega en nuestro país, y en el mundo entero.

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La Rioja

Los vinos de La Rioja cuentan con el reconocimiento nacional e internacional de aficionados y expertos en la materia. Por ello, no podían faltar las rutas de enoturismo, como la Ruta de la Rioja Alavesa o la Ruta del Vino Rioja Alta.

En ellas podremos disfrutar de los caldos más prestigiosos que se enmarcan dentro de la marca de La Rioja, como siempre, combinando vino y turismo activo.

Murcia

La tradición vitivinícola de Murcia se remonta a cientos de años atrás. Las más de 200 bodegas tradicionales que existen solo en el casco urbano de la ciudad de Murcia son buena prueba de ello. Así, se ha configurado la Ruta del Vino Bullas en la región, a través de la cual es posible disfrutar de naturaleza y vino al mismo tiempo.

También en Murcia podemos encontrar la Ruta del Vino Jumilla, en un marco incomparable; y la Ruta del Vino de Yecla. Ambas con una tradición histórica de cientos, incluso miles de años, y con un entorno perfecto para disfrutar del enoturismo en su máxima esencia.

La mayor popularidad en la Región de Murcia la tienen sus vinos tintos, derivados entre otras de la cepa Monastrell.

Navarra

A través de la Ruta del Vino de Navarra podremos descubrir los hermosos paisajes que componen esta región. Paseos a caballo, senderismo o bicicleta son solo algunas de las opciones para ganarse un almuerzo en condiciones acompañado del mejor de los vinos.

País Vasco

¿Adivináis cuál es el caldo más famoso de Eusakdi? Efectivamente, el txakolí, ese vino blanco dulce, cuenta con su propia opción de enoturismo: la Ruta del Txakolí.

Después de visitar sus bodegas, dar un paseo o practicar alguna de las muchas actividades que hay disponibles en los municipios que incluyen esta ruta, unos pintxos con algún txakolí son el plan perfecto para conocer a fondo la gastronomía vasca.

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