Cocinillas, la gastronomía de El Español

Por más que uno piense que ya no queda nada que inventar en la cocina, siempre nos acabamos encontrando con cosas que nos sorprenden o simplemente nos llaman la atención. Muchas de estas novedades pasan sin pena ni gloria, pero otras acaban convirtiéndose en modas más o menos duraderas.

En los últimos años hemos acabado con empacho de cupcakes, hemos oído hablar de cronuts -mezcla de croissant y donut- , de cragels –mezcla de croissant y bagel-, de ramnuts -donuts hechos de ramen- y de cruffins – muffin hecho con masa de croissant- y alguna otra mezcla que seguro que me he dejado en el tintero.

¿Qué invento es ese del croissant de sushi?

Y entre tan gallardas combinaciones como las que os mencionaba hace un momento, una que se ha hecho hueco entre el público y que tiempo después de su nacimiento sigue brillando con luz propia es el “California Croissant”, cuyo nombre es un homenaje al “California Roll”, esas piezas de sushi en las que el alga nori envuelve al relleno y el arroz va por fuera cubierto de sésamo, en las que está inspirado el croissant de sushi y en el que el arroz se ha sustituido por el hojaldre de un delicioso croissant.

La idea de fusionar la comida japonesa con la repostería francesa fue cosa de Brittany Dunn, una chef pastelera a la que se le ocurrió esta creación a la semana de empezar a trabajar en Mr. Holmes Bakehouse

La receta del croissant de sushi

La propia Brittany Dunn ha enseñado a los chicos de Business Insider cómo se hacen estos croissants y resulta que es sencillísimo.

La clave está en la masa de hojaldre, para cuya elaboración son necesarios 3 días respetando todos los tiempos de reposo y fermentaciones varias. Después de eso:

  1. Se estira la masa y se corta en triángulos con los que se formarán los croissants.
  2. El paso siguiente es colocar un cordón de pasta de wasabi sobre la base del triángulo, parece mucha cantidad, pero durante el horneado pierde parte de su sabor.
  3. Se cubre el wasabi con un rectángulo de alga nori.
  4. Finalmente, se coloca sobre el alga un montoncito de salmón ahumado noruego y unas láminas de jengibre encurtido y se enrolla el triángulo para dar forma al croissant.
  5. Ya formados los croissants se espolvorean con sal, semillas de sésamo y algas machacadas. Se hornea durante unos 20 minutos hasta que el hojaldre esté dorado. Listo.

¿Qué queréis que os diga? A mí me recuerda un poco a los saladitos de salmón ahumado pero con un toque aún más sofisticado con el alga nori y el wasabi, así que no creo que tarde mucho en ponerme manos a la obra.

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