Cocinillas, la gastronomía de El Español

Después de sobreponernos al sofoco de la primera impresión tras enterarnos de la noticia, como también teníamos muchas ganas de contaros de primera mano todos los detalles de la pizza del día, aquí os dejamos las impresiones de Iván que se ha sacrificado por nosotros y…

Los inventos en la cocina están a la orden del día, tanto con tubos de ensayo y deconstrucciones como mezclando ingredientes para “ver qué sale”. Y el mundo de la comida rápida no es ajeno a la necesidad de innovación: con tanta competencia como tiene, hace falta llamar la atención con productos diferentes para que los clientes acudan en masa. Ahí está el secreto, como diría Telepizza.

Tras esta presentación tan artificial toca meterse en harina para analizar el último producto de la cadena patria de pizzerías: la pizza de KitKat. Un “engendro” que lleva la pizza de nachos y queso fundido a un nuevo nivel: el de los golosos. También el de aquellos que no tengan reservas a probar algo tan rebuscado como una pizza con chocolate fundido y pedazos de KitKat, porque el lanzamiento de la pizza está siendo sonado.

No íbamos a alejarnos de esta maravilla de la cocina, así que allá que nos fuimos: en busca de un Telepizza. Para desgracia de nuestro estómago, teníamos uno bastante cerca.

Telepizza Sweet, una pizza pequeña para compartir en San Valentín

Esta es la idea de la famosa pizza de KitKat: pedirla de cara al día de los enamorados para así disfrutarla en pareja. Previa a los regalos o al fin de fiesta, eso ya depende de cada uno, pero en un único formato: el pequeño.

La pizza se puede pedir por 5,95 euros en solitario o en un menú a 12,95 euros combinada con una pizza mediana “normal”. Las bebidas no están incluidas; aunque seguro que ya tendréis alguna preparada para esa fecha tan especial.

La Telepizza Sweet será una pizza limitada, por lo que desaparecerá después de San Valentín. Si queréis probarla hacedlo cuanto antes: es una experiencia, cuanto menos, curiosa.

Una merienda que tampoco está nada mal

Hay que decirlo: a pesar de que la pizza de chocolate está lo más alejada posible de la tradición italiana (seguro que alguna “mamma” ha puesto a Telepizza en el primer puesto de sus enemigos), lo cierto es que tampoco está mal. Eso sí, siempre que seáis golosos, porque la piscina de chocolate está más dulce que una piscina de Milka.

No tiene demasiado misterio: una base de pizza normal extendida con un volcán en el centro relleno de crema de chocolate caliente. Textura de chocolate a la taza pero bastante más dulce y con cierto regusto a Nutella.

Telepizza Sweet

Alrededor del volcán tenemos la masa salpicada con pedazos de KitKat triturados. Es KitKat auténtico, que Nestlé también firma la creación. Y la combinación no es desagradable: la masa y los pedazos de chocolate se llevan bien. También con la balsa del centro.

Uno de los inconvenientes es que esta Telepizza Sweet no tiene el añadido de los nachos, como sí ocurre en la pizza del mismo nombre, por lo que deberemos mojar la propia pizza en el chocolate del centro si queremos aprovecharlo. Podría servirse con unos churros, por ejemplo. O con unas porras, porque hay otro problema añadido: da igual cuanto mojéis, al final sobrará chocolate. Y será muy difícil de comer.

Telepizza de KitKat

Como merienda no está mal, pero como postre resulta bastante pesada, sobre todo si ya habéis tomado una pizza primero. Es un invento que puede causar cierto rechazo, más por lo extraño de la propuesta que por el sabor en sí: si os gusta el dulce y el chocolate os encontraréis devorando la pizza en cuanto la probéis. Aunque eso sí, seguirá siendo una aberración, como la tortilla sin cebolla.

Conclusión: pero qué idiotez tan rica…

Seguro que no habrá un italiano que confiese haberla comido, ni siquiera un fan de las pizzas, pero no se puede negar que es una delicia para los golosos. El principal problema es que sobrepasa las normas establecidas. Y como vemos habitualmente entre quienes se atreven a mancillar los clásicos de la cocina, el atrevimiento pasa factura.

De nuestra pizza de prueba no quedaron ni las migas. En cuanto nos quisimos dar cuenta ya había desaparecido más de la mitad. Fue probar el primer bocado y constatar que sirve hasta para ahogar las penas. Ahogarlas en chocolate caliente, como debe ser.

¿La recomendamos? Solo si sois muy golosos y estáis lejos del purismo pizzero: la combinación de sabores, textura y dulzura son muy agradables. ¡Y a nadie le amarga un dulce! O una pizza de chocolate…

Nuestros compañeros de la redacción de El Español también han probado y lo han grabado en vídeo. Mirad qué bien se lo pasaron.

Así que si tú también quieres Pizzear y KitKatear a la vez, ya sabes, tienes una semana para hacerlo.

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