Cocinillas, la gastronomía de El Español

Preparación: 30 min  Dificultad: muy fácil  Raciones: 4 Coste: muy barato


Hoy tocan legumbres y en plato de cuchara, que con el frío que sigue haciendo es como más apetecen. Pero no se trata de un potaje cualquiera, se trata de un curry de garbanzos fácil no, lo siguiente, que además es genial para el táper o para congelar alguna ración para tenerla a mano para otro día.

Ingredientes


  • Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas
  • Cebolla, 1
  • Vino blanco, 100 ml
  • Tomate triturado, 400 g
  • Mezcla de especias para curry, 1 cucharada
  • Caldo de verduras, 300 ml
  • Leche de coco, 200 ml
  • Garbanzos cocidos, 800 g
  • Cilantro picado, para decorar
  • Sal

Preparación del curry de garbanzos fácil


1: Sofreír la cebolla

curry de garbanzos fácil

Ponemos a calentar el aceite en una cazuela amplia y sofreímos la cebolla picada fina con una pizca de sal. Cuando empiece a estar transparente, añadimos el vino blanco y subimos el fuego a tope hasta que se evapore.


2: Sofreír el tomate y añadir el caldo

curry de garbanzos fácil

Añadimos el tomate triturado sin pieles ni semillas, lo sofreímos a fuego medio durante unos 10 minutos removiendo de vez en cuando hasta que pierda el agua, añadimos la mezcla de curry, el caldo de verduras y la leche de coco. Dejamos a fuego medio hasta que empiece a hervir.


3: Añadir los garbanzos

curry de garbanzos fácil

Añadimos los garbanzos cocidos y bien escurridos. Dejamos cocer durante 5 minutos a fuego medio para que cojan temperatura. Probamos y, si es necesario rectificamos de sal.


4: Servir

curry de garbanzos fácil

Servimos espolvoreando por encima un poco de cilantro picado. Se puede comer inmediatamente o dejarlo para el día siguiente, que está aún más rico, porque se asientan más los sabores.

Resultado


El curry no es una excepción y, como cualquier guiso, está más rico al día siguiente, por lo que es una receta genial para prepararla por la noche en un momento y tener la comida lista para el día siguiente, además, como os decía en la introducción, congela fenomenal, así que no tengas miedo de preparar una buena cantidad para congelar unas cuantas raciones que luego solo tendrás que sacar del congelador por la mañana y calentarlas a la hora de comer.

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