Cocinillas, la gastronomía de El Español

Foto por Asier G. Morato.

Si creías que no volverías a sufrir las colas del Five Guys de Gran Vía no puedes estar más equivocado, puesto que el restaurante de comida rápida acaba de instalar el santo grial de las bebidas en su local: la máquina Free Style de Coca-Cola. Un aparato que permite mezclar todo tipo de sabores y colores hasta dar con más de 100 bebidas distintas.

La máquina, que está diseñada por el estudio italiano Pinifarina (que ha creado alguno de los Ferrari más bellos), no cuenta con 100 bebidas distintas en su interior, si no que tiene una gran variedad de ingredientes que mezcla al instante. La base son 15 refrescos (con variantes azucaradas y bajas en calorías) entre los que se encuentran sospechosos habituales como Coca-Cola, Fanta y Sprite además de novedades como Fuze Tea o Mezzo Mix.

Además de las bases, la máquina cuenta con sabores extra como vainilla, cereza, frambuesa, uva, fresa, limón, naranja, lima… Lo que multiplica las combinaciones posibles hasta llegar a 100.

Free Style, una máquina con refrescos de más de 100 sabores

Máquina de refrescos Free Style del Five Guys

Esta es la primera vez que se instala en España, aunque es un habitual de los restaurantes de la franquicia en sus locales de Inglaterra y Estados Unidos. Yo mismo tuve la oportunidad de usarla el pasado verano durante mi viaje a Londres y os puedo asegurar que todo el hype está justificado.

La máquina se controla a través de una pantalla táctil y aunque al principio puede parecer algo confuso lo cierto es que es un juego de niños. Primero eliges la bebida base, después si quieres la variante normal o zero y por último si quieres darle un toque de sabor. A partir de ahí solo tienes que pulsar el botón hasta llenar tu vaso. Lo mejor de todo es que como puedes rellenarlo tantas veces como quieras si eliges mal no pasa nada. Eso sí, si vas a experimentar no lo llenes hasta arriba.

Hay combinaciones de lo más inusuales pero, como diabético, sólo el hecho de poder beber cualquier refresco en su versión sin azúcar justifica toda la parafernalia.

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