Cocinillas, la gastronomía de El Español

Ramón Bilbao Viñedos de Altura es un vino fresco que nace a 700 m de altura donde se saludan las uvas tempranillo atlántica y la garnacha mediterránea. Creado en en lo más alto de Sierra Cantabria y Sierra de la Demanda, es un vino ideal para disfrutar en la montaña por su carácter fresco y floral desarrollado en un paraje único. Aquí descubrimos una selección propuestas a la altura (y de altura) de este tinto singular.

Planes de altura para un tinto de altura

1. El interiorismo que está de moda

viñedos de altura

Se lleva el look caseta en la montaña. Maderas gastadas, rústicas, en vivos colores (como las casetas-saunas de los países nórdicos)… que nos llevan a esas comidas eternas, relajadas e informales ya sea en Escandinavia o una playa de Menorca. En la mesa latas, unos buenos quesos y embutidos cortados a mano y envasados al vacío como fondo de despensa (con un buen pan de masa madre siempre a mano).

2. La tendencia para los más atrevidos

Los “roofing” o los selfies de altura. No exentos de polémica y con altísimo riesgo (por lo que no aconsejamos seguir la moda) pero el hecho es que escaladores, aventureros, exploradores… (y algunos inconscientes) lo han puesto de moda. Se trata de hacerse un selfie pero a alturas de vértigo en paredes, rascacielos, puentes, viaductos… por no mencionar avionetas, vuelos sin motor, parapentes, kites y demás elementos voladores. Lo dicho, una locura pero en las RRSS circulan a decenas autorretratos que hacen sudar las manos solo con verlos. Mucho más seguro es hacerse la foto sobre la tierra firme de alguno de los acantilados más altos de Europa mientras disfrutamos de un buen picnic a base de alimentos locales… sándwiches de reno ahumado en Noruega, pasteles de carne en Irlanda o una buena empanada de zorza en Galicia.

3. La arquitectura de la biodiversidad

vinos de altura

El verdor invade rascacielos y paseos construidos en lo alto. En el primer caso son famosos los jardines/balcones de los edificios Bosco Verticale (literalmente “bosques verticales” de Milán) de Boeri Studio con más de 2000 especies vegetales distribuidas en sus fachadas. En el segundo todos recordamos el High Line de NY o el Coulée verte René-Dumont de París. El pasado año se inauguró el parque elevado de Sants en Barcelona. Estos pulmones verdes con vistas de la ciudad son el escenario perfecto para un almuerzo rápido al aire libre en mitad de la jornada de trabajo.

4. El próximo destino para vacaciones

Los hipsters de Nueva York ahora veranean en las montañas. Los Catskill, a unos 150 km al norte de la megalópolis, son los nuevos Hamptons pero de mayor altura. Allí conviven y descansan las mentes creativas y cool de Manhattan y Brooklyn. Será “el destino” estrella de este verano y una excusa para disfrutar de algunas delicias como el sándwich de pastrami o el último invento de repostería americana.

5. El artista que no tiene vértigo

vino de altura

Okuda San Miguel no tiene miedo a las alturas. Sus obras de arte urbano pueden disfrutarse en los Alpes, en torres de Hong Kong y hasta en los frescos en el Kaos Temple de Llanera (Oviedo). Puedes seguir sus coloristas trabajos en la web o darte un paseo hasta Asturias para verlos en directo y de paso disfrutar de unos buenos bollos preñaos o de unas deliciosas casadielles.


Presentado por Ramón Bilbao

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