Cocinillas, la gastronomía de El Español

Con la ola de calor que estamos sufriendo estos días seguro que has escuchado más de una vez eso de que hace tanto calor que se podría freír un huevo en la acera. Es una broma tan vieja y que se ha repetido tantas veces que hoy en día casi nos la tomamos como un mito. Pero, ¿acaso se puede hacer? ¿cuánto calor se necesitaría?

La temperatura mínima para freír un huevo es de 70 ºC, unos 23 grados por encima de la temperatura máxima que se ha registrado en España: el 4 de julio de 1994 Murcia alcanzó los 47,2 ºC. Sin embargo, eso no quiere decir que no se pueda hacer.

El suelo es lava… y el coche también

El pavimento urbano tiene una gran capacidad para retener el calor por lo que no sólo alcanzan la temperatura ambiente sino que pueden superarla con facilidad. En una ola de calor como la que hay estos días en España y con sol pegando de forma directa las aceras y carreteras del sur de la península podrían acercarse a esas temperaturas. No sería fácil, pero con las condiciones idóneas se podría freír un huevo en la acera.

El problema con los materiales que se utlizan para construir aceras y calzadas es que pese a tener una gran retención de calor no son materiales que lo transmitan de forma eficaz. De ahí que pese a tener la temperatura necesaria no consigamos freír un huevo en la acera al no recibir este el calor necesario.

Algo más sencillo resultaría freír un huevo en el capó de un coche (especialmente si es oscuro) o una alcantarilla. El metal no retiene el calor durante tanto tiempo como la piedra o la brea, pero alcanza más temperatura más rápido y tiene una gran capacidad de transmisión. Según un estudio del RACC, un coche blanco puede alcanzar hasta 63 ºC tras una hora al sol mientras que un coche negro puede alcanzar los 80 ºC. Eso sin contar la temperatura extra que puede alcanzar el capó si el motor está funcionando o la que puede alcanzar el interior, pero creo que eso sería hacer trampa.

Dicho esto, yo no me comería algo cocinado sobre una superficie en la que cagan las palomas, mean los perros… Llamadme tiquismiquis. Además, en cualquier caso las temperaturas de las que hablamos son realmente bajas si lo comparamos con lo que se obtiene en una cocina normal por lo que tardaremos bastante en freír un huevo en la acera.

¿Y si usamos una sartén en vez de freír un huevo en la acera?

La cosa cambia si usamos una sartén. No es sólo que resulte más higiénico, sino que también nos alejamos del mito al cambiar la superficie. Puede parecer una tontería, pero cambian las reglas de juego puesto que ya no se trata de lo caliente que pueda estar el asfalto o el coche sino cuanta cantidad de ese calor conseguimos transmitir a la sartén.

Como se ve en el vídeo, donde un policía australiano cocina un huevo en una sartén colocada sobre un coche blanco a unos 46 ºC, si la sartén alcanza más 70 ºC podríamos freír un huevo sin problemas. En este caso no sabemos si el motor del todoterreno estaba encendido, pero el color blanco podría reflejar gran parte del calor que no absorbe a la sartén como si de un horno solar se tratase.

Otro método sería colocar la sartén sobre la acera y con sol directo durante varias horas hasta que coja temperatura. La piedra o el asfalto no reflejan tanto la luz ni son tan buenos transmitiendo el calor como el metal, por lo que la sartén tendría que alcanzar la temperatura por si sola.

Mucho más que huevos

Siempre hablamos de freír huevos en la acera, pero lo cierto es que existen alimentos con temperaturas de cocción mucho más bajas. Vale que no es exactamente lo mismo pero al menos es mucho más fácil. Sobre todo si vives en Arizona, uno de los lugares más calientes del planeta (en 1994 se alcanzaron 52 ºC).

Como explica mi compañera Mer en este artículo, un filete de ternera poco hecho está listo para comer cuando su interior alcanza los 50 ºC. Algo fácil de conseguir si el filete es fino y se coloca el tiempo necesario sobre la acera, el coche o una sartén bajo el sol.

Dicho esto, mi consejo es que si queréis ahorraros la electricidad/gas os dejéis de tonterías y os hagáis con una cocina solar.

Foto de cabecera por Alexas Fotos / Pixabay.

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