Cocinillas, la gastronomía de El Español

El Pirineo aragonés está muy concurrido en invierno debido a todas las personas amantes de la nieve y del esquí que buscan practicar este deporte durante los meses más fríos. Sin embargo, la época veraniega es un momento igual de transitado para las montañas de Aragón, ya que los ibones quedan al descubierto y, sin la nieve, se abren muchísimas opciones de excursiones asequibles y perfectas para el buen tiempo. Y para reponer fuerzas tras las mismas, os proponemos estas bordas aragonesas donde probar comida casera y de las montañas.

Para empezar a entendernos, una borda es una casa de campo o de pastores, normalmente aislada del pueblo, que se utilizaba antiguamente para almacenar los utensilios de labranza y del ganado. Hoy en día algunas de ellas han sido reformadas para acoger a quienes deseen probar la comida del Pirineo.

Antaño se trataba de lugares inaccesibles durante los meses de invierno, por lo que en coche era muy complicado acceder allí tras las nevadas propias de la época más fría del año. Hoy en día, con la ayuda de las quitanieves y la mejora de las comunicaciones por carretera, no suele haber tanto problema, aunque algunos de estos restaurantes tradicionales siguen quedando temporalmente incomunicados ante las nevadas. Por ello, si quieres acudir a ellos con la garantía de que podrás llegar sin retenciones o bloqueos por la nieve, es mejor que optes por las estaciones en las que la nieve no es la protagonista.

Las mejores bordas aragonesas para comer en las montañas

Las más populares y conocidas se esconden en los rincones del Valle de Hecho, uno de los valles más occidentales del Pirineo de Aragón. Repasamos cuáles son las mejores bordas aragonesas para comer y aprovechar así estos meses de buen tiempo.

Borda Bisaltico

El restaurante Borda Bisaltico está ubicada dentro del camping con el mismo nombre, en el municipio de Hecho. La borda-restaurante permanece abierta todos los fines de semana del año y los puentes, aunque entre junio y septiembre abren a diario. El acceso hasta allí, con nieve, es complicado. Así que recomendamos la primavera, el verano y el otoño para mayor garantía. La comida está muy rica y es elaborada, tienen variedad de oferta gastronómica y no solo las típicas migas y carne a la brasa, muy populares en este tipo de bordas.

Borda Arracona

Otra de las bordas aragonesas que merece la pena conocer. Ubicada muy cerca de la localidad de Ansó (Hecho), su especialidad son las migas y las carnes a la brasa. El solomillo o el chuletón suelen ser los platos preferidos de los comensales.

Nos confirman que en la actualidad es complicado quedarse incomunicados ya que las quitanieves pasan a menudo, pero pueden existir situaciones y momentos concretos en los que la nieve bloquea el acceso.

Borda Chiquín

La borda Chiquín es una de las bordas aragonesas más populares de la zona. Ubicada en la localidad de Ansó, ofrecen un menú por 19 euros que incluye la opción de elegir entre cuatro primeros y cuatro segundos. Las migas y las carnes a la brasa, los productos estrella, como no podía ser de otra forma.

Borda Juan Ramón

La borda Juan Ramón está ubicada muy cerca de Aísa y el acceso a la misma es muy fácil sin nieve. Y es que tal y como nos cuentan desde la borda, en invierno están prácticamente inaccesibles, excepto si se da un invierno cálido como el del último año.

El lugar es perfecto para disfrutar de una comida en un día de primavera o verano, ya que los campos verdes y las montañas de fondo lo convierten en un lugar de postal.

Puedes elegir entre un menú de 13 euros y otro de 19. ¿Lo más típicos? Sus migas al pastor y sus carnes a la brasa, en particular, su chuletón de vaca o sus costillas de cordero de las montañas de Aragón.

Kanguro Truchero

Nos cambiamos de valle para trasladarnos hasta el Kanguro Truchero, una borda convertida en asador bistro con productos de primera calidad. Se ubica en Bielsa y tiene varias particularidades que nos encantan.

Por un lado, admiten mascotas, así que no tendrás que preocuparte por llevar contigo a la tuya porque como ellos mismos anuncian, ¡será bienevenida! Además, a pesar de que las carnes son el producto más popular de las bordas aragonesas, tienen opciones vegetarianas para que cualquier persona, tenga el tipo de alimentación que tenga, pueda comer felizmente allí.

Y sus propuestas gastronómicas se salen de las típicas migas al pastor o carnes a la brasa (que por supuesto, ofrecen), llegando hasta opciones más novedosas de cocina fusión, como cous cous o sushi casero con productos locales.

En relación al acceso durante los meses más fríos, nos cuentan: “Nuestro establecimiento permanece abierto también en invierno pero condicionados a la climatología. Hay veces que nos levantamos cubiertos por un manto de nieve de medio metro y si continua nevando ya sabemos que durante al menos muchas horas ya no se puede llegar hasta aquí. Y a la inversa. Si empieza por la tarde nos solemos quedar aislados día y medio, más o menos. De todos modos no significa que después se pueda acceder sin problemas: hay que usar cadenas o 4×4”.

Borda d´Arnaldet

La borda d´Arnaldet es un camping con restaurante ubicado entre las localidades de Sesué y Sahún. Permanece cerrado desde diciembre hasta junio. Allí puedes pedir, entre otras cosas, buenas carnes a la brasa y productos caseros de la zona.

Tiene un menú por 15,5€ en el que puedes elegir entre cuatro primeros y cuatro segundos platos.

Borda de pastores

La Borda de Pastores está ubicada en las afueras de la localidad de Sabiñánigo. A ella se puede llegar perfectamente en verano e invierno, y no es de las que suele verse bloqueada por la nieve. Es muy especial porque, además de poder comer en ella productos de la zona, con su especialidad indiscutible, el Ternasco de Aragón, puedes realizar otras actividades muy recomendables. Entre ellas, puedes convertirte en pastor por un día, y aprender cómo vive este colectivo siendo uno de ellos. Una experiencia de lo más recomendable.

Todos los que vayáis a pasar unos días en el Pirineo aragonés, no dejéis de visitar alguno de estos restaurantes tan típicos y tradicionales. Comeréis estupendamente y, además, las vistas son preciosas.

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