Cocinillas, la gastronomía de El Español

A todos nos ha pasado. Te acercas acechando hasta la nevera, la abres mientras te relames pensando en esa pedazo comida que te vas a preparar y empiezas a sacar los ingredientes. Según colocas los alimentos en la encimera te empiezan a asaltar las dudas. Coges el ingrediente en cuestión y lo empiezas a examinar como si fueses un forense de C.S.I. Lo miras… lo hueles… e incluso lo tocas, pero sigues sin saber si un alimento fresco ha caducado.

Las diferencias entre un alimento en buen estado y uno que ya no se puede consumir pueden ser sutiles, sobre todo si no sabes qué buscar. En los productos procesados es fácil, puesto que la mayoría incluye fecha de consumo preferente o caducidad, pero ¿qué pasa con el resto? ¿Cómo saber si un alimento fresco ha caducado?

En qué fijarse para saber si un alimento fresco ha caducado

Aquí tienes unos cuántos trucos y consejos que te ayudarán a saber si un alimento fresco ha caducado y tienes que tirarlo o si por el contrario sigue estando en buen estado.

Carnes

Esto es en lo que te tienes que fijar si quieres saber si un alimento fresco ha caducado

Lukas Budimaier / Unsplash

Si quieres saber si la carne de ternera se ha caducado y por lo tanto no es apta para el consumo tienes que fijarte en los siguientes detalles:

  • La oxidación ha hecho que se pierda el característico color rojo y se torne un marrón apagado. Esto no es definitivo, puesto que si la carne ha estado en contacto con el aire puede haberse oxidado y seguir estando en buen estado.
  • Tiene un intenso y desagradable olor.

Para saber si la carne de cerdo ha caducado y ya no se puede consumir nos tenemos que fijar en:

  • En su olor. La carne de cerdo fresca apenas huele pero cuando se pasa empieza a tener un olor muy fuerte.
  • Su tacto. La carne de cerdo pasada se puede quedar dura y seca o volverse muy pegajosa.
  • El color. La carne de cerdo en buen estado tiene un tono muy suave de gris y rosa, además su grasa es de color blanco. Cuando la carne de cerdo se caduca tiene un color gris o marrón intenso y la grasa se vuelve amarillenta o grisacea.

En el caso del pollo, cuando se pone en mal estado:

  • El color de la carne pasa de tener un color rosaceo a tener un tono gris. Si lo haces a la plancha no lucirá con su color blanco (o amarillo si es de corral) tan característico.
  • Su olor se vuelve especialmente fuerte y amargo.
  • Por último, cuando el pollo está caducado se pone muy baboso y pegajoso.

Pescado

Esto es en lo que te tienes que fijar si quieres saber si un alimento fresco ha caducado

Jakub Kapusnak / Unsplash

Cuando vamos a la pescadería todos tenemos claro en que tenemos que fijarnos para saber si nos estamos llevando un pez realmente fresco (ojos brillantes, agallas rojas…), pero ¿cómo sabemos si un pescado está caducado?

Para empezar nos tenemos que fijar en el olor. Los peces y mariscos tienen un característico olor a mar que no tenemos que confundir con el desagradable olor que empiezan a desprender cuando se caducan.

También tenemos que fijarnos en el color de la carne. Los pescados de un color intenso como el salmón o el atún rojo empiezan a perder fuerza hasta volverse más grises y marrones.

Por último, la carne del pescado caducado pierde firmeza y se vuelve blanda al tacto. Además la piel y escamas se vuelven pegajosas y se caen con facilidad.

Huevos

Esto es en lo que te tienes que fijar si quieres saber si un alimento fresco ha caducado

Caroline Attwood / Unsplash

En el caso de lo huevos la mejor forma de saber si se encuentran en buen estado o han caducado es sumergiéndolos en agua. Un huevo fresco se hundirá hasta el fondo mientras que un huevo caducado flotará.

Lácteos

Esto es en lo que te tienes que fijar si quieres saber si un alimento fresco ha caducado

Alice Donovan Rouse / Unsplash

En la mayoría de productos lácteos se suele incluir una fecha de consumo preferente o caducidad. Sin embargo, en los últimos tiempos se ha puesto tan de moda decir que no pasa nada por comerse los yogures caducados que va siendo hora de que sepamos cuando un lácteo está en mal estado.

Además de la fecha del cartón, para saber si la leche de vaca ha caducado tienes que mirar si:

  • Tiene un olor ácido o fuerte.
  • Tiene grumos o ha empezado a cuajarse.
  • Su sabor es agrio y desagradable.

Para saber si un yogurt ha caducado nos tenemos que fijar en:

  • Tiene moho. Obvio, ¿no?
  • El recipiente está hinchado. Esto indica que las bacterias se están reproduciendo y están emitiendo gases por lo que hay que tirarlo.
  • Su consistencia. Si al revolverlo con la cuchara nos encontramos con grumos sólidos que no se rompen con facilidad deberíamos tirarlo.
  • También se puede saber si un yogurt está en malas condiciones por el olor, aunque esto depende de si es natural o tiene algún ingrediente extra.

En cuanto a los quesos, el principal síntoma que indica que están caducados es el moho. Sin embargo, no afecta por igual a los quesos curados que a los frescos, cremosos o procesados. En el primer caso basta con retirar la capa afectada mientras que en el segundo hay que tirarlos.

Frutas y verduras

Esto es en lo que te tienes que fijar si quieres saber si un alimento fresco ha caducado

Jakub Kapusnak / Unsplash

En el caso de las frutas y verduras hay tanta variedad que es difícil hacer una lista que englobe a todas, pero si hay algunos indicadores más o menos generales que nos avisan de que no está en buen estado:

  • Moho. Suele aparecer principalmente en las cáscaras y pieles.
  • Sequedad y oxidación extremas, especialmente en piezas que hemos consumido a medias. Si el tomate o la manzana están ligeramente secos y oxidados no pasa nada.
  • Arrugas y una textura blandurria. Puede que un plátano tenga la cáscara completamente negra pero si su interior es firme al tacto eso quiere decir que sigue estando en buen estado.

Dicho esto, si no estás al 100% seguro de saber si un alimento fresco ha caducado todavía se puede comer siempre puedes pedir una segunda opinión. Aún así, ante el riesgo de sufrir una intoxicación alimentaria, ante la duda es mejor no arriesgarse y no comerse el alimento.

Es una pena tirar comida, pero duele menos deshacerse de dos pechugas de pollo que pasarse la noche abrazado a la taza del wáter.

Foto de cabecera por Natalie ng / Unsplash.

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