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La vendimia de este año 2017 arrancó en Rueda el 16 de agosto con la variedad Sauvignon Blanc. Esto la convierte en una de las más tempranas de la historia de la D.O. Va en la línea de lo ocurrido en el conjunto de las denominaciones españolas.

En esta cosecha se ha recogido un  23% menos de uva respecto al año 2016. Las causas: las heladas producidas a finales del mes de mayo y la profunda sequía experimentada en los meses de verano.

Con todo, las condiciones ambientales de esta vendimia en Rueda, con grandes contrastes de temperaturas entre el día y la noche, ha hecho posible que la calidad de la uva sea, según la DO, “excelente”.

Una vendimia que, como viene siendo tradicional por estas latitudes, ha tenido dos grandes protagonistas: la mecanización y la nocturnidad.

La mecanización de la vendimia de Rueda

A día de hoy el 80% de la uva de Rueda se vendimia a máquina. Eso en una denominación con una superficie de viñedo de más 14.000 hectáreas y en la que la variedad Verdejo gana por goleada.

“Se hacen muestreos para conocer el momento óptimo de maduración de la uva. Gracias a la capacidad de las máquinas se puede vendimiar una hectárea por hora. De este modo es posible realizar la recogida en el momento exacto”, explica Santiago Mora, director general de la D.O. Rueda.

Contraetiquetas de Rueda

Contraetiquetas de Rueda. Foto: DO Rueda.

“La máquina hace vibrar a la planta y caen sólo las uvas. Al ser por vibración, solo caen las que están en el momento óptimo de maduración, otra de las ventajas de este modo de vendimiar”, valora.

El coste es menor y unos costes “más competitivos”, junto a un buen producto permiten la relación calidad-precio que “distingue” al vino de Rueda. Este proceso de mecanización, hoy tan característico, ha tenido lugar en los últimos 15 años de manera progresiva.

Vendimia nocturna en Rueda

Vendimia nocturna en Rueda. Foto: DO Rueda.

En Rueda se vendimian a máquina los viñedos en espalderas, que permiten la mecanización. Aún así, en la DO sigue habiendo viñedos en “vaso”. Tienen más antigüedad y con características distintas que son vendimiandos de manera manual.

“La mecanización permite recoger la uva en el momento óptimo de maduración así como acelerar los procesos para que la uva sufra lo menos posible en el campo  mientras es trasladada a las bodegas”, explica Mora. La vendimia mecanizada está ganando más importancia, a su juicio, porque “garantiza una calidad media mínima”.

La vendimia nocturna, cada vez más extendida

Por otro lado, el hecho de hacer prácticamente toda la vendimia nocturna, cada vez más extendida en España, permite a Rueda “mantener las cualidades organolépticas de la uva en su máxima expresión”. Con la vendimia nocturna se evita además “al gran enemigo de la uva”, que es la oxidación.

Un enemigo que es aún mayor en el caso de la verdejo, que es más sensible a esa oxidación. De este modo, con la vendimia nocturna se puede recoger por la noche a temperaturas de 10, 12 o 14 grados.

Vendimia nocturna en Rueda.

Vendimia nocturna y mecanizada en Rueda. Foto: DO Rueda.

“La bodega lo primero que hace al recibir la uva es enfriarla, siendo la temperatura idónea de entre 8 y 10 grados para entrar”, explica Mora. Por ello -prosigue- “si la coges a 12 grados la necesidad de enfriamiento es menor”. De este modo se consigue “reducir al mínimo la oxidación”.

Pero hay otro beneficio asociado: el ahorro energético en las bodegas. La uva ya entra a unas temperaturas más bajas que por el día, por lo que la energía necesaria para enfriar la uva al entrar en bodega es menor.

Otro de los puntos a favor de este tipo de cosecha es “el equilibrio de la acidez”. “Cuando llega la noche, ante la bajada de las temperaturas, se consigue mantener la acidez, otro de los componentes fundamentales del mundo del vino”, explica Mora.

Así, según el director general de la D.O. Rueda, la vendimia nocturna y mecanizada es la que permite obtener “la calidad de los vinos de Rueda”. Una calidad que este año parece asegurada.

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