Cocinillas, la gastronomía de El Español

Preparación: 15 min     Horneado: 55 min     Dificultad: fácil     Personas: 6


Os traigo un plato de temporada, gracias a la calabaza que me regaló mi cuñada de su huerta y a su receta. Este gratinado de calabaza con parmesano y albahaca es un plato sabroso y reconfortante que nos ayudará a entonar el cuerpo en estos días en los que ya empieza a refrescar.

Vamos a aromatizar la calabaza con una cucharadita de curry, que le dará un toque delicioso y combina muy bien con el sabor dulzón de la calabaza. Añadiremos en la superficie una mezcla de queso y pan rallado que tras ser horneada formará una costra dorada y crujiente que conseguirá que las verduras queden bien cocinadas y jugosas.

Ingredientes para elaborar la calabaza gratinada con parmesano y albahaca


  • Calabaza, 500 g
  • Cebolla, 1
  • Ajo, 1 diente
  • Mantequilla, 10 g
  • Nata líquida, 300 ml
  • Queso parmesano rallado, 120 g
  • Pan rallado, 3 cucharadas
  • Albahaca, unas 10 hojas y alguna más para decorar
  • Curry, 1 cucharadita
  • Sal
  • Pimienta

Elaboración de la calabaza gratinada con parmesano y albahaca


01: Preparar la fuente y picar los ingredientes

Untamos una fuente apta para el horno con el diente de ajo partido por la mitad. Con esto conseguiremos que el sabor del ajo quede impregnado en la fuente y luego se transmita a los ingredientes que pongamos encima. Untamos también la superficie de la fuente con la mantequilla. Reservamos.

Quitamos la piel a la calabaza y la cortamos en dados pequeños. Pelamos la cebolla y la picamos también en cuadrados pequeños. Cuanto más pequeños sean los trozos de verdura antes se cocinarán.

02: Montaje


Vertemos las verduras sobre la fuente reservada, añadimos la sal y el curry y removemos hasta mezclarlas bien.

En un bol mezclamos la mitad del queso parmesano rallado, con la leche evaporada, y las hojas de albahaca finamente picadas. Salpimentamos y vertemos sobre la fuente de verduras.

03: Hornear


Horneamos las verduras durante 40 minutos a 180ºC con el horno precalentado.

En otro bol, mezclamos el resto del queso parmesano con el pan rallado.

Pasado el tiempo, sacamos del horno la fuente de calabaza y espolvoreamos sobre ella la mezcla de queso y pan rallado cubriendo bien toda la superficie. Volvemos a hornear durante unos 15 minutos o hasta que la superficie esté dorada y se haya formado una deliciosa costra.

04: Servir


calabaza gratinada

Servimos caliente, aunque un poco tibio también está muy rico. También puedes preparar y servir el gratinado en moldes individuales.

Resultado


Puedes personalizar esta calabaza gratinada con parmesano y albahaca y sustituir la nata líquida por leche evaporada si quieres aligerar la receta o incluso por queso crema si quieres hacerla más untuosa. También puedes añadir otras verduras de tu gusto como patatas, puerro, champiñones, …

Otras recetas con calabaza que te harán la boca agua


La calabaza es sin duda uno de los alimentos que mejor definen la gastronomía del otoño, están en su mejor momento y, por lo tanto, muy presentes en gran cantidad de platos típicos de esta época del año. Su buen precio y su gran versatilidad a la hora de cocinar hacen de ella un alimento que, si no lo es ya, debería convertirse en un imprescindible en tu mesa.

Mucho menos calórica que las patatas, pero al igual que estas, la calabaza es un alimento excelente para preparar cremas, sopas, purés, todo tipo de guarniciones e incluso dulces.

Como en Cocinillas nos encanta y, cuando llega esta época, preparamos un montón de recetas con calabaza, ahí os van unas cuantas para que os sirvan de inspiración a la hora de organizar vuestros menús.

Asar la calabaza para hacer una crema parece que solo es trabajar de más, pero no os confundáis, el asado previo aporta un preciado umami que hace que el sabor sea glorioso.

Aunque como os adelantaba, se trata de un alimento tan agradecido que incluso recurriendo a recetas mucho más rápidas también nos permite preparar platos de diez.

La calabaza triunfa tanto en platos de carne como de pescado y, por supuesto, en platos elaborados exclusivamente con vegetales. Como ejemplo de lo bien que casa con pescado os dejo ese pisto de atún y calabaza que es una cena fabulosa para estos días.

También funciona genial para aligerar platos que pueden resultar pesados, como los de legumbres, si se sustituyen parte de estas por calabaza salteada que se va guisando con las legumbres.

Como guarnición, recetas como este curry de calabaza y espinacas, a buen seguro te harán de lo lindo del menú en el que la incluyas.

Hablando de recetas rápidas, estos chupitos de crema de calabaza son un entrante perfecto para una cena formal, que no puede ser ni más fácil de preparar ni más vistoso.

Y también para preparar suculentos dulces

El buen hacer de las calabazas en la mesa no termina en los entrantes, sino que sirve para coronar a la hora de los postres o incluso para improvisar meriendas con muy poco trabajo.

Si algo tan versátil como la calabaza se casa con algo tan agradecido como el queso, el matrimonio no puede salir mejor avenido, por esos las cheesecakes de  calabaza salen tanto en películas, porque están exquisitos.

Incluso a la hora del desayuno de domingo o de una merienda improvisada, el otoño es más bonito con calabazas que nos permiten hacer recetas como estos fantásticos bizcochitos.

Además, seguro que aparte de todas estas, tú también tienes tu receta de calabaza favorita. Y nos encantaría saber cuál es.

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