Cocinillas, la gastronomía de El Español

Hace unos días os dábamos una serie de consejos para comprar en el Black Friday sin perder dinero, pero viendo que ha generado algunas dudas y nos habéis estado haciendo algunas preguntas, hoy vamos a afinar un poco más y, de paso, aprovecharemos para darles respuesta a todas las cuestiones que nos habéis estado planteando estos días.

Recordad siempre que nadie quiere perder dinero en el Black Friday, todo lo contrario, para los vendedores también es un negocio y, por lo tanto, lo que buscan es sacar un beneficio que, en teoría, se obtiene por el gran volumen de ventas que compensa con creces la disminución del margen. Pero en la práctica, todos sabemos que, por desgracia, existe a quien le puede la ambición y recurre a prácticas con las que nos intentan hacer creer lo que en realidad no es y, al final, acabemos pagando por algo lo mismo que nos costaría cualquier día del año o incluso más.

Por eso, no conviene volverse locos a la hora de comprar en el Black Friday, pues puede darse el caso de que estemos haciendo un pequeño esfuerzo económico -recordad que las Navidades están a la vuelta de la esquina y eso siempre son gastos- para comprar algo en ese día concreto pensando que así ahorramos dinero, cuando en realidad nos costaría lo mismo comprarlo en otro momento de más holgura económica.

¿Por qué se celebra el Black Friday? ¿Cuál es su origen?

Pues vamos a empezar por el principio, que mucho hablar de compras y de rebajas, pero algunos nos habéis preguntado y no sin razón de por qué se celebra este día de un tiempo a esta parte.

Y es que es cierto que, hasta hace muy poco tiempo, el Black Friday en estas tierras no nos afectaba lo más mínimo. En cambio, hoy en día, es una fecha que mundialmente se asocia a las compras y casi todo el mundo la marca en su calendario.

Pues veréis, todo esto no es más que una tradición estadounidense que en los últimos años se ha extendido por todo el mundo de la misma manera que lo han hecho otras como el ya famoso Halloween.

En el caso concreto del Black Friday, se trata de una celebración derivada del día de Acción de Gracias, fiesta que, a buen seguro, habéis visto celebrar cientos de veces en series y películas de origen estadounidense. Es una fiesta que aúna tradiciones europeas y americanas y que, en su origen, tenía como fin dar gracias por las buenas cosechas recogidas durante el otoño gracias a las cuales se podría pasar un invierno sin hambrunas.

El Día de Acción de Gracias se celebra el último jueves del mes de noviembre y, el viernes que le sigue es el que se conoce como Black Friday y en ese día, los comerciantes rebajaban los precios para dar el pistoletazo de salida a la temporada de compras navideñas.

La historia del Black Friday, ¿de dónde viene esta locura?

Pero, ¿de verdad que es seguro comprar por internet?

sacar partido al Black Friday

Aunque cada vez son más las tiendas físicas que se apuntan al Black Friday, lo cierto es que las verdaderas gangas -que haberlas, las hay- se encuentran por internet.

En cuanto a la seguridad de las compras por internet, si se tienen unas mínimas precauciones que son de puro sentido común, no tienen que suponer mayor riesgo que aquellas que se realicen en una tienda física.

Sobre este tema, os dejo un artículo de nuestros compañeros de Omicrono en el que nos dan una serie de consejos para identificar -y evitar- estafas y malos vendedores, lo que nos permitirá comprar por internet con total tranquilidad. Aunque hacen referencia a Amazon, el portal gigante de compras cibernéticas, los consejos se pueden aplicar a cualquier tienda online.

Cómo detectar estafas y malos vendedores en Amazon

Más consejos útiles para comprar en Black Friday

Ya hemos visto la importancia de tener claro qué es lo que queremos comprar y de que también es muy conveniente fijarse un presupuesto de lo que nos podemos gastar.

Recordemos también la importancia de comparar precios de cada artículo en distintas tiendas y desde varios días antes.

Lo que tienes que tener en cuenta antes de darle al botón de pagar

Una vez tengas los artículos en el carrito o cesta de la compra de la página en cuestión, antes de darle al botón de procesar pedido y pagarlo, es importante que te asegures de una serie de cosas.

sacar partido al Black Friday

Lee bien la descripción de los artículos

Y no te dejes guiar solo por la fotografía o el titular. Comprueba que las características técnicas, como potencia y similares, coinciden con las del artículo que realmente quieres comprar, pues en ocasiones el bajo precio se debe a que se trata de un modelo con características inferiores. En el caso de aparatos electrónicos es común que haya distintas versiones de un mismo modelo y que todas ellas tengan el mismo nombre, diferenciándose solo por un código alfanumérico que acompaña a este.

Si vas a comprar electrodomésticos en tiendas extranjeras es muy importante que te asegures de que el voltaje es compatible con el de la red eléctrica de tu país y que el enchufe también es compatible. Piensa, por ejemplo, que viviendo en España, de poco te servirá ahorrarte 5 euros en una cafetera que venga con enchufe inglés si luego te los tienes que gastar en un adaptador.

Si para ti es importante, asegúrate también del color del artículo y no des por hecho que va a ser el que aparezca en la foto, pues si se trata de un artículo disponible en varios colores y no te dan la opción de elegir, es muy posible que en la descripción te indiquen que recibirás una unidad de un color escogido al azar. Por la famosa ley de Murphy, cuanto más te hayas encaprichado del color de la foto, más feo te parecerá el color que te toque.

Condiciones de venta, gastos de envío y devoluciones

Comprueba bien los plazos que tienes que para devolver el artículo si no es de tu agrado -es lo que se denomina período de desistimiento-, y fíjate también en quien corre con los gastos de enviar el paquete de vuelta.

Hablando de gastos, fíjate en que estos no sean desorbitados y no echen por tierra la rebaja en el precio del artículo, pues es otra práctica común entre algunos vendedores poco honestos, que lo que rebajan en el precio lo suben en los gastos de envío.

Y no te olvides de comprobar cuál es el período de garantía, especialmente si compras en tiendas de fuera de la Unión Europea. Recuerda que, en caso de echar mano de la garantía, la mayoría de las veces con quien tendrás que contactar finalmente es con el fabricante, así que de la misma manera que guardas las facturas de tus compras en tiendas físicas, también debes descargar y guardar convenientemente las facturas de tus compras en la red aunque solo sea en formato digital.

Posibles gastos al pasar por Aduanas

Esto solo tienes  que tenerlo en cuenta en compras a vendedores de fuera de la Unión Europea. Sucede que con algunos productos puede que tengas que pagar un extra en concepto de tasas aduaneras.

Normalmente los paquetes pequeños y de pequeño importe -menos de 22 euros- no suelen ser retenidos en las aduanas, pero en pedidos de mayor cuantía o muy voluminosos, es posible que nos toque pagar los gastos que ocasiona la importación de artículos desde fuera de la UE. En general, una regla de oro para que los paquetes no se queden parados en la aduana consiste en no tener prisa por recibirlo y elegir siempre el correo ordinario como medio de transporte, pues si se elige el tranporte con una mensajería privada, aparte de tener que pagar unos gastos de envío mucho más elevados, las propiedes de que el paquete quede retenido en la aduana se multiplica.

Como no os quiero aburrir, dejaré para una próxima entrega algunas aplicaciones útiles que os vendrán muy bien para controlar y comparar precios.

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