Cocinillas, la gastronomía de El Español

Viajar a Roma siempre es una buena opción. Es la cuna de las civilizaciones, del Imperio Romano, del poder de la Iglesia… Pasear por sus calles es hacerlo por la historia viva. Y también es la capital del buen comer, pero, cuántas veces te has preguntado ¿dónde hacerlo? o ¿cómo evitar caer en la turistada de hacerlo mal y a un alto precio? En el país de la pasta y la pizza no es oro todo lo que reluce. Huye de esos restaurantes con ‘comerciales’ en la puerta que te invitan a entrar. Si un restaurante tiene que captar así a sus clientes, es que no es bueno lo que ocurre allí dentro. Los que lo hacen bien, que son los que veremos a continuación, lo tienen siempre lleno.

Dar Poeta, las mejores pizzas del Trastevere y ¿de Roma?

Nuestra primera parada es el Trastevere. Como su propio nombre indica, es el barrio que se sitúa a espaldas del río Tíber, y cada noche, se llena de la gente más cool de Roma que se agolpa en terrazas minúsculas apurando una copa de vino o prosseco. Es una de las paradas obligatorias en tu visita a la ciudad, y allí, haciéndole la competencia a Dar Bafetto, otras de las pizzas mejor consideradas de la capital, se esconde en uno de los callejones del bullicioso barrio, Dar Poeta. No esperes grandes lujos, sino un local humilde, con manteles de cuadraditos rojos y blancos, donde preparan unas pizzas de escándalo. ¿Su secreto? Está en la masa… Es cien por cien natural y no utilizan levadura, por lo que las digestiones no se hacen nada pesadas. Un poco de mimo, buenos ingredientes y al horno de leña.

Las preparan a la manera romana, finas en el centro y con el borde crujiente y una vez más, encontramos en su carta una diferenciación entre pizzas con base rossa (tomate) o base biancha (nata). En mi última visita me decanté por la Siciliana con base de tomate, mozzarella, berenjenas y queso ricotta. ¿Me pueden gustar más las berenjenas? También pedimos una de base biancha, la carbonara, una de las incorporaciones a la carta de este año, con nata, guanciale (papada de cerdo), queso y un toque de pimienta.

Comer en Roma

Si por algún casual vas con más gente o tienes hueco para el postre, preparan una calzone de ricotta y Nutella que no puedes perderte. Bomba calórica, pero deliciosa. No admiten reservas, por lo que si quieres visitarles, tendrás que aguardar, pacientemente, las colas que se forman en su puerta. Eso sí, la espera vale la pena.

  • Dar Poeta.
  • Vicolo del Bologna, 45. Tel. 06 588 0516.
  • Horario: Abierto todos los días de 12:00 a 0:00 horas.
  • Precio medio: 15 euros.

Roscioli, la salumeria que todos quieren visitar

De un italiano basado en pizzas, pasamos a otro que no las tiene en su carta. Ni falta que le hace. En pleno corazón de Roma, en una de las calles que sale de Campo dei Fiore, está Roscioli, una salumeria que todos, turistas y locales, quieren visitar. Empezó siendo una verdulería familiar, para convertirse en una tienda de chacinas, quesos, embutidos y vinos, y más tarde derivar en un restaurante con un producto envidiable. Las mesas se agolpan a las vitrinas donde el género se exhibe, y, si tienes suerte, te sentarán en la sala del fondo o la zona de la parte baja.

Comer en Roma

¿Y para comer? Todo lo que te puedas imaginar, y más. Desde su selección de embutidos y productos gourmet, pasando por mortadella hecha a mano, burrata con bottarga, lardo o alcachofas curadas en aceite de oliva, hasta los clásicos de la carta, las pastas y platos romanos. Siempre pido lo mismo. Soy poco original, lo sé. Pero si allí has probado uno de los mejores platos de pasta de tu vida, ¿por qué no repetir? La lucha se debate entre la Carbonara o la Amatriciana. Ambas las bordan, pero si tuviese que recomendar solo una, esa sería la Amatriciana. Esta receta típicamente romana, aquí se prepara con pasta bombolotto pafutto y una salsa que lleva tomate, guanciale, queso pecorino romano y pimienta. Y de postre, un tiramisú o canolis sicilianos.

Comer en Roma

  • Roscioli.
  • Via dei Giubbonari, 21/22. Tel. 06 687 5287.
  • Horario: De lunes a sábado de 08:30 a 0:00. Domingos cerrado.
  • Precio medio: 40 euros.

Enoteca Cul de Sac, un imprescindible junto a Piazza Navona

Si paseas por Piazza Navona, te llamará la atención una terraza hasta los topes. Seguro que se trata de la Enoteca Cul de Sac. Fue el primer wine bar de la ciudad, allá por 1977, año en el que inició su andadura. Y poco han cambiado las cosas desde entonces. Si decíamos lo difícil que era, a veces, encontrar algo bueno en una zona turística, este es un claro ejemplo de que, en ocasiones, te topas con sitios maravillosos.

Comer en Roma

Tienen pocas mesas, tanto en el interior, como en su pequeña terraza, y son de lo más demandadas. En el interior, los comensales se sientan en mesas de madera comunales mientras observan un gran mostrador con quesos y carnes curadas. Su carta de vinos no tiene rival en toda Roma. Más parece una enciclopedia que una carta al uso. La comida consiste en patés (el de liebre con trufa es excepcional), jamones y quesos, platos de especialidades romanas y algunas pastas. Si tuviésemos que elegir un plato, esa sería su lasagna, considerada por muchos la mejor de Roma. En definitiva, todo está bueno y sabroso y se come a buen precio considerando la zona en la que está el restaurante.

Comer en Roma

  • Enoteca Cul de Sac
  • Piazza Pasquino, 73. Tel. 06 6880 1094
  • Horarios: Abierto todos los días de 12:00 a 0:30 horas
  • Precio medio: 35 euros.

Bonus Track: los mejores helados que puedes comer en Roma

No solo de pasta y pizza vive el hombre, ni siquiera en Italia, por eso, ¿cómo íbamos a olvidarnos de otro de los productos italianos por excelencia? El helado, por supuesto. Por eso, cada vez que visites Roma, pon rumbo a Venchi, bien en los aledaños del Panteón de Agrippa, bien en plena Via della Croce, muy cercana a Piazza Spagna, porque allí se sirven los mejores helados de toda la ciudad. Buono, buonissimo. Yo, personalmente no me resisto cada vez que viajo a la capital italiana. ¿Cómo es que tengan una pared de chocolate fundido que cae ante la atenta mirada de los clientes?

Comer en Roma

Dan ganas locas de acercarse y pegar la cabeza al cristal para ver si conseguimos algo… Vayamos al grano. Lo más bueno de esta casa son sin duda sus helados artesanos, pero también son expertos chocolateros. Lo que está claro es que entrar en la tienda es la perdición y no es apto para los que estén a dieta. ¿Quién va a Roma estando a dieta de todos modos? Mi preferido es el Cremino. Tanto el helado como en chocolate, este bombón que data de 1878 y no puede estar más bueno. En serio, no puede. También tienen sabores como el Tiramisú, la Flor di Latte, la Nociolla… Caerás rendido antes los pies del maestro heladero. Asegurado.

  • Venchi.
  • Via della Croce 25/26. Tel. 06 6979 7790.
  • Horario: De lunes a jueves de 10:30 a 22:00. Viernes, sábados y domingos de 10:30 a 23:00.
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