Cocinillas, la gastronomía de El Español

¿Estamos ante una de las fusiones mejor conseguidas de Madrid? Probablemente sí. Sasha Boom, abanderado del mestizaje culinario de la ciudad, estrena nueva carta. El restaurante creado hace unos años, como ‘hermano mayor’ de Pink Monkey, practica cocina puramente asiática con grandes influencias del Perú. Pero no queda ahí la cosa, también entran en sus fogones corrientes gastronómicas de otras partes del mundo como Oriente Medio y ya dentro del marco Mediterráneo, influencias libanesas o griegas.

Dicen que lo suyo es “same same, but different” y a lo que se refieren es a que adaptan ingredientes y preparaciones asiáticas y peruanas a su propio proyecto. ¿Quieres viajar con el paladar? Allá vamos.

Ficha y datos de Sasha Boom


  • Sasha Boom es un restaurante que practica una cocina mestizaje entre recetas asiáticas y muchos ingredientes peruanos, sin olvidar influencias del Mediterráneo. Acaban de estrenar nueva carta y merece mucho la pena probarla.
  • Lo mejor: Las costillas ibéricas, el tiradito de atún y la sopa laksa.
  • Dirección:  Calle Raimundo Fernández Villaverde, 26. Madrid
  • Horario:  M a S de 13:00 a 16:00h y de 21:00 a 23:00 h. D de 13:00 a 17:00. L cerrado.
  • Reservas: En el 911 99 50 10 y a través de su web www.restaurantesashaboom.com
  • Precio: 30 euros.
  • Nota: 4/5.

Sasha Boom estrena carta

Desde su apertura hace algunos años, algunas cosas han cambiado en Sasha Boom. La primera, la marcha de Jaime Renedo del proyecto. El que fuera la cara de estos dos restaurantes, emprendió el vuelo hacia nuevos proyectos y es ahora el chef Luís de Los Ríos el que sigue poniendo en práctica su concepto de ‘Asian craft food’. La segunda, la carta. Acaban de introducir cambios sustanciales en la carta y allí que fuimos a probarlos libreta en mano para poder contarte todos los detalles.

Sasha Boom

Coctelería divertida y sabrosa

Antes de meternos en materia comida, como seguramente sea lo primero que pidas, decirte no solo ha cambiado la carta, sino también la propuesta de coctelería. La artífice de ello es Andrea Núñez, que con su creatividad desmedida, ha creado cócteles como la ‘Santa Muerte’, servido en un vaso con forma de calavera y compuesto de pisco con jengibre, mezcal, spicy mango, y bitter tiki.

Sasha Boom

También son dignos de mención el ‘Green Dori’, perfecto para cuando los temperaturas comiencen a subir, a base de ginebra macerada en lima kaffir, naranja, sirope de pepino, zumo de lima y ginger ale, y ‘Wild Thought’ con cachaça, zumo de pomelo, licor de mora, puré de lichis y Martini rosso. Todos ellos acompañarán una comida llena de contrastes a las mil maravillas.

Sasha Boom plato a plato

Volviendo al menú, comenzamos por dos aperitivos, que aunque pertenecen a la antigua carta, nos parecen imprescindibles. Uno son los mejillones Nam Jim marinados en leche de tigre de ají amarillo y un Nam Jim tailandés (majado de chiles frescos, ajo, jenjibre y azúcar) que acompañan con un poco de cebolla crujiente por encima, Los otros, un plato al que llaman Kimuchi. Sobre media lima, sirven zamburiñas marinadas con kimuchi, un encurtido peruano. La idea es, a la vez que pruebas las zamburiñas, que muerdas la lima y así disfrutes de la potencia del cítrico que tiene el aperitivo.

Sasha Boom

Continuando con el apartado de tiraditos y ceviches, que ellos mismos dicen que “nada tienen que ver con los otros”, probamos, en primer lugar, un tiradito de atún fantástico. Aquí la leche de tigre adquiere un color violeta porque utilizan una infusión a base de maíz morado (ahora es temporada, ¿recuerdas que lo comentamos en Punto MX?) y lo acompañan de tamarindo, crema de anguila, puré de boniato y alioli de aguacate. Y lo mejor es que con toda esta mezcla, el atún no pierde un ápice de su sabor, totalmente identificable en el plato.

Sasha Boom

Seguimos probando dos tipos de ceviche, uno clásico de corvina y otro de mariscos con corvina, pulpo, chipirón y langostinos marinados en una leche de tigre de ají amarillo, acompañado de cebolla morada, cancha (maíz tostado), ají lomo y crujiente de boniato.

Llegados a este punto, me gustaría resaltar que si por lo que sea, no toleras bien el picante, coméntalo con quien te atienda para que lo rebajen a tu gusto.

Sasha Boom

Pasando a los platos fuertes del menú, con el siguiente llega el momento de mancharse las manos con unas costillas ibéricas. ¿Pero no decías que era asiático? Sí, ibéricas, porque cuidan al máximo la materia prima, pero presentadas de una forma totalmente diferente. Para empezar, las cocinan a baja temperatura durante 48 horas, para más tarde laquearlas (sí, como el pato) en una salsa peruana hecha a base de ají panca, soja fermentada y batata deshidratada. El toque final lo da un puré de albahaca y cilantro. ¿El resultado? Unas costillas estratosféricas, especialmente buenas y con una carne sabrosa que se deshace en la boca.

¿Más comida? Sí, y mil veces sí. Que conste que compartimos entre varias personas. Lo que siguió fue un wok de noodles con langostinos, hecho en clave de homenaje al tallarín saltado peruano, muy ricos, con salsa de ostras y soja. Una sopa Laksa, un plato tradicional muy popular en Malasia, Singapur e Indonesia, hecha con noodles, gambón, huevos de codorniz, chiles y setas shimeji en un caldo de leche de coco.

Sasha Boom

Y, para terminar, un arroz meloso de mariscos. Pero nada más lejos de lo que te puedas imaginar leyendo el título, porque al caldo de pescado y mariscos, añaden una pasta de ají amarillo y ají panca y lo completan con guisantes, pimientos, pulpo, langostinos, mejillones y chipirones, para comerlo directamente de la paella en la que lo sirven. Contundente donde los haya.

¿Y de postre? Picarones peruanos, uno buñuelos con helado de vainilla y macadamia, un brioche de maracuyá o cualquiera de sus sorbetes o helados caseros (ideales para desengrasar) de lemongrasss, albahaca o choco chile, entre otros.

También en formato menú

Muchas cosas, lo sabemos. Si eres de los que prefieren que te den todo hecho, pregunta tu camarero por su menú degustación. Seguro que llegáis a un punto de entendimiento y te haces una idea global de la carta, por el módico precio de 39 euros. Además, cuentan con un menú de mediodía ‘express’ que consta de un plato principal, bebida y postre por 14,50 euros y otro ejecutivo que además de lo anterior, incluye un primer plato.

Sasha Boom

¿Local o terraza?

O bien aprovechas el rollito que tiene el local con mesas para ti y tus acompañantes o una gran mesa comunal, o la terraza en plena calle Raimundo Fernández Villaverde que funciona durante todo el año. Además, evitan la política de muchos restaurantes de doblar turnos, por lo que te aseguras una comida o cena a tu ritmo y sin prisas. Disfruta.

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