Cómo sobrevivir a la jornada intensiva sin pasar hambre ni dinamitar la dieta
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Cómo sobrevivir a la jornada intensiva sin pasar hambre ni dinamitar la dieta

Cómo sobrevivir a la jornada intensiva sin pasar hambre ni dinamitar la dieta

Trabajar desde mañana hasta bien entrada la tarde supone un reto para cualquier dieta. Aquí van unos cuantos trucos para sobrevivir a la jornada intensiva.
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Las jornadas intensivas (o continuas) son cada vez más habituales en muchos puestos de trabajo. Lo que durante años ha sido algo estacional (típico del verano) se ha extendido a todas las épocas del año y trabajos de todo tipo. Según los expertos puede llegar a mejorar la productividad aunque, personalmente, el verdadero beneficio es tener más tiempo para ti y tu familia.

Terminar antes de trabajar supone tener más tiempo para salir a dar una vuelta, hacer deporte, pasar el rato con tus hijos… Sin embargo, trabajar desde temprano por la mañana hasta pasada la hora de comer también supone un reto para cualquier dieta. Por eso hoy vamos a hablar sobre cómo sobrevivir a la jornada intensiva sin pasar hambre ni ganar peso.

El peligro de las máquinas expendedoras

Cómo sobrevivir a la jornada intensiva sin pasar hambre ni dinamitar la dieta

Oskar Krawczyk / Unsplash

Cuando uno madruga, desayuna muy pronto y no come hasta entrada la tarde es fácil acabar o pasando hambre o atracando la máquina expendedora. Y lo cierto es que ninguna de las dos es recomendable. No al menos si quieres mantenerte en forma.

Si tu forma de saciar el apetito mientras trabajas es atracar la máquina expendedora en busca de un snack poco saludable, no sólo estás gastando dinero de más sino que además es probable que tu salud se resienta y acabes engordando.

Lo mismo ocurre si no comes nada desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la tarde. Si haces eso lo más seguro es que te pegues un atracón para desayunar, hagas un interminable ayuno en el que te entren ganas hasta de comerte el papel de aluminio y después te pegues otro atracón.

Puedes pensar que si comes mucho tendrás menos hambre hasta la próxima comida pero en realidad es todo lo contrario. Las primeras horas estarás tan lleno que cuando termines la digestión sentirás aún más apetito. Además, al comer tanto no sólo tendrás digestiones más pesadas sino que es probable que acabes ganando peso.

5 comidas al día, la clave para sobrevivir a la jornada intensiva

Cómo sobrevivir a la jornada intensiva sin pasar hambre ni dinamitar la dieta

Alex Kotomanov / Unsplash

De ahí que la clave para sobrevivir a la jornada intensiva no sea pegarse el mayor desayuno de todos los tiempos o recurrir a cualquier “grasiento snack salvavidas” que te encuentres sino hacer 5 comidas planificadas y equilibradas al día.

O lo que es lo mismo. No sólo Desayunes, tomes un aperitivo a media mañana, comas, meriendes y cenes, también hazlo de forma saludable y sin pasarte. Con el aperitivo y la merienda no necesitas comer más en el desayuno y el almuerzo para no tener hambre a media mañana o por la tarde.

En cuanto al qué llevar, hay muchísimas opciones entre las que elegir. Según Roberto Méndez, médico y colaborador en la sección de ciencia de El Español, la mejor opción es ser previsor y llevarse snacks saludables desde casa o, incluso, un pequeño almuerzo en vez de esperar a comprar algo. Las prisas y la gula son malos consejeros a la hora de comer.

Si no quieres complicarte mucho la vida puedes optar por algo tan básico como una pieza de fruta (plátanos, manzanas, naranjas…) aunque también puedes hacerte algo sencillo como un sándwich o una macedonia. Ten en cuenta que es una forma de matar el apetito hasta la hora de comer, así que tampoco te pases comiendo.

De esta forma no sólo te quitarás las ganas de devorar sin piedad lo primero que te encuentres en la nevera sino que de paso tendrás un chute extra de energía con el que afrontar las últimas horas de trabajo.


Si sigues este consejo sobrevivir a la jornada intensiva será coser y cantar. Una pega menos para una forma de trabajar que no sólo se está extendiendo más y más sino que además aporta muchos beneficios personales.

Si tienes un horario de trabajo intensivo y conoces algún que otro truco para llevarlo mejor no dudes en compartirlo en los comentarios.

Foto de cabecera por Juliette Leufke / Unsplash.