El Canadiense, hamburguesas y otras delicias del país de la hoja de arce
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El Canadiense, hamburguesas y otras delicias del país de la hoja de arce

El Canadiense, hamburguesas y otras delicias del país de la hoja de arce

El Canadiense, el nuevo local del grupo de La Galleta donde descubrir la comida del país de la hoja de arce de la mano de Carlos Moreno Fontaneda.
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Pensar en Canadá nos lleva a imaginarnos extensos bosques de pinos y cedros. Inmensos lagos, nieve a montones en invierno y refugios de madera en los que sus habitantes comparten naturaleza con renos, osos, ardillas y muchas otras criaturas. Tardes de invierno bajo una manta calentita y frente a la chimenea, disfrutando de un buen tazón de chocolate y un pedazo de pecan pie. ¿O quizá de una fuente de poutine? ¿O de una exquisita hamburguesa de salmón? Si nunca os habéis parado a pensar qué se come en este país norteamericano, es hora de descubrirlo en El Canadiense, un pequeño (y nuevo) local de la capital donde degustar lo mejor de su gastronomía.

Ficha y detalles de El Canadiense


  • El Canadiense ha aterrizado en Madrid como la última incorporación gastronómica de Carlos Moreno Fontaneda, dueño del grupo de Bar Galleta, que engloba además El Perro y la Galleta y Raro Rare.
  • Lo mejor: Sus hamburguesas (en pan brioche o chapata), con opciones también de salmón, bacalao y falafel.
  • Dirección: Carranza, 10. 28004, Madrid.
  • Horario: D a J 09.00h-01.00h; V y S 10.00-02:00. Con cocina ininterrumpida.
  • Reservas: A través de su web y en el teléfono +34 669 46 58 86.
  • Precio: 20 euros.
  • Nota: 3.5/5

El Canadiense, un refugio de montaña en medio de la ciudad

El Canadiense

El barrio de Chamberí acaba de acoger a un nuevo vecino (gastronómico), y viene nada más y nada menos que desde el Norte de América. El Canadiense se presenta con una decoración de cuento inspirada en las cabañas de montaña donde refugiarse de la nieve y otras inclemencias del tiempo al calor de la lumbre. Mobiliario y materiales rústicos en piedra y madera, una decoración sencilla pero mimada, cojines con detalles naturales y mucha, mucha iluminación. Sobre las mesas, una vajilla sencilla y muchas salsas nos dan una pista del estilo casual y distendido que aquí se maneja. Un ambiente tranquilo que disfrutar a cualquier hora del día y en el que sentirse como en casa.

El Canadiense

En su carta encontramos una oferta informal pero sabrosa, en la que se unen algunos de los platos más típicos de Canadá con elaboraciones insignia del grupo Bar Galleta, como las berenjenas rebozadas en galleta con miel y sirope de arce, los chicken popcorn rebozados en galleta con mayonesa y sirope de arce, el hummus o las croquetas.

Los nachos con guacamole, queso y carne picada, o las alitas de pollo al sirope de arce son un claro reflejo de la inevitable influencia estadounidense dentro de la cultura culinaria de Canadá, sin embargo, el país también cuenta con sus propias elaboraciones y aquí no podían faltar. El poutine, una contundente receta de patatas fritas con gravy (salsa de carne), queso y bacon por encima, perfecto para compartir como entrante; o el tourtière o pastel de carne, receta originaria de Quebec que también muestra la influencia francesa en las cocinas canadienses.

El Canadiense

Pero si tenemos que hablar de las protagonistas de la carta, sin duda esas son sus hamburguesas. Se sirven en pan tipo brioche o chapata, y todas ellas se acompañan de patatas fritas y ensalada suave de col. El listado se divide en dos. Primero, sus Canadian burgers, elaboradas con carne de Wagyu y disponibles en dos tamaños, 200 gramos o 400 gramos (+5 euros sobre su precio). Hay siete opciones para elegir y a todas ellas se les puede añadir un interesante listado de ingredientes extra. Sin embargo, antes de incluir nada más a nuestra burger merece la pena echarle un vistazo a las originales combinaciones que ya tienen preparadas. Entre ellas encontramos la Montanesa, con queso cheddar, cebolla crujiente, frutos rojos con ruibarbo y lechuga; la Vancouver, con provolone, setas, mayonesa trufada y rúcula; o la Quebec, con provolone, rulo de cabra, cebolla, mayonesa de arce y rúcula.

En segundo lugar encontramos las burgers especiales, seis variedades más entre las que podemos encontrar carne mechada o mechado de costillar de cerdo, mostaza con rabanito y pepino, pepinillo, crunchy cheddar y huevo; pollo massala; bacalao rebozado con salsa de rocoto; salmón con pepino, aguacate y crema de alcaparras; y una opción vegetariana preparada con falafel, verduras y salsa de yogur. Con ellas El Canadiense pretende dar una vuelta alrededor del mundo utilizando ingredientes o técnicas que suponen un guiño a diferentes países tanto americanos como de más allá del continente.

El Canadiense

Pero aquí no todo son hamburguesas. Recetas como la lasaña de berenjenas, los tacos al pastor o de bacalao, el curry rojo de pollo con verduras y arroz, o el costillar braseado a baja temperatura al sirope de arce nos siguen haciendo viajar desde Canadá al resto del mundo.

El Canadiense

Y para los que buscan cuidarse, imprescindible su spicy tuna poké bowl. El Canadiense se suma a esta moda tan saludable que ya ha llegado a España dándole un toque personal delicioso.

El Canadiense

Para rematar la visita no puede faltar una tarta sobre vuestra mesa. Además de las recetas más clásicas como la cheesecake, la carrot cake, la apple pie, una ligera tarta de lima o la tarta de mamá con irresistible chocolate, cuentan con dos propuestas que hay que probar sin falta y que nos trasladan directamente a esa cabaña de madera de Canadá: pecan pie y la tarta de ruibarbo, que también pueden pedirse a la hora de merendar acompañadas de un café o un chocolate calentito. ¿Se os ocurre mejor plan para estos días de tanto frío?

El Canadiense, también para desayunar

De nuevo, este encantador rincón nos permite recorrer el mundo con propuestas para primera hora del día que van desde nuestro tradicional pincho de tortilla y las tostadas con tomate y aceite, hasta las tortitas con bacon crujiente o manzana y canela, y sirope de arce, propuesta típica de Canadá. En el trayecto pasamos por unos irresistibles huevos Bennedict con salmón o jamón, una muy saludable avocado toast con huevos pochados, tostadas con mantequilla y mermelada, fruta, zumo de naranja, café o té. Sin duda, una deliciosa y amplia oferta para arrancar la rutina con energía y muchas ganas de reservar un vuelo directo a Canadá.