Crema de lentejas rojas, una receta con un toque exótico
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Crema de lentejas rojas, una receta con un toque exótico

Crema de lentejas rojas, una receta con un toque exótico

Hoy os traigo esta alternativa para comer legumbres, con un sabor sorprendente; esta crema de lentejas rojas no os va a dejar indiferentes.
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Tiempo: 35 minutos Dificultad: baja Raciones: 2


Si te preguntan ¿Y el anillo pa’ cuando? Dile que primero te traiga un plato como este; legumbres, verduras y semillas con algunos matices que le dan un toque exótico, un combo muy nutritivo y resultón que, seguro que después de comerlo, no vais a poder dar un no por respuesta.

Muchas veces nos pasa que tenemos tendencia a consumir los alimentos siempre de la misma forma, nos quedamos con las cuatro recetas de siempre y terminamos por aburrirnos. Así que, en mi obsesión por daros ideas para que consumáis más productos de origen vegetal, hoy os traigo esta alternativa para comer legumbres, con un sabor sorprendente; esta crema de lentejas rojas no os va a dejar indiferentes.

Eso sí, si estáis pensando en lo del anillo por favor, no lo metáis dentro de la crema de lentejas no quiero ser responsable de ningún accidente prematrimonial.

Ingredientes para la crema de lentejas rojas


  • Lentejas rojas, 200 g
  • Cebolla morada mediana, 1
  • Zanahorias, 2
  • Calabacín mediano, 1
  • Zumo de naranja natural, 200 ml
  • Agua
  • Canela, 1/2 cucharadita
  • Tahín (pasta de sésamo), 2 cucharadas
  • Sal

Preparación de la crema de lentejas rojas


01: Preparar de las verduras

crema de lentejas rojas

Vamos a empezar por la cebolla; le quitaremos la piel, la lavaremos y la cortamos en juliana. A continuación, lavaremos las zanahorias muy bien, las pelaremos y las cortaremos a rodajas. Haremos lo mismo con el calabacín; lo lavaremos bien, lo pelaremos y lo cortaremos a cuadraditos. No hace falta que prestemos mucha atención al corte de las verduras ya que después irá todo triturado. Podríamos dejarle la piel a las zanahorias y al calabacín siempre que los lavemos muy bien, en este caso si le dejamos la piel al calabacín el color nos va a cambiar y no resultará tan atractivo a la vista.

Si no tenéis cebolla morada podéis utilizar cualquier otra cebolla aunque como más dulce sea mejor.

Mientras vamos lavando, pelando y cortando las verduras podemos poner una olla a calentar a fuego medio.


02: Pochar las verduras

crema de lentejas rojas

En la olla que hemos puesto a calentar a fuego medio, añadimos un poquito de aceite de oliva virgen extra y, cuando esté caliente, incorporamos la cebolla morada cortada. Rehogamos bien hasta que la cebolla se empiece a volver transparente. En ese momento, añadiremos la zanahoria que también rehogaremos unos minutos. Una vez rehogadas la cebolla y la zanahoria incorporaremos el calabacín y rehogaremos todo junto.

Por último, incorporaremos el zumo de naranja natural, cubrimos las verduras con agua y añadimos las lentejas rojas, que habremos lavado previamente (las podemos poner en un colador yu lavarlas bajo el grifo). Lo mezclaremos todo bien y dejaremos a fuego medio hasta que las lentejas estén cocidas. Estas lentejas tardan unos 20-25 minutos en cocinarse.


03: Procesar la crema

crema de lentejas rojas

Una vez las verduras y las lentejas estén cocidas solo nos quedará pasarlo todo bien con la batidora hasta que quede con crema fina.

El tahín lo incorporaremos al final, cuando ya tengamos la crema lista y volveremos a mezclar bien con la batidora para que quede bien integrado.

Este también será el momento de añadir la canela, empezaremos por 1/4 de cucharadita e iremos probando qué nos parece el sabor, si no parece suficiente no añadiremos más aunque yo le puse como 1/2 cucharadita.

También podemos jugar con el tahín y añadir de más o de menos, todo según nuestros gustos.

Resultado final


Como veis es un plato superfácil y rápido de hacer, en tan solo 30-35 minutos tenemos una comida de 10 lista. Yo lo he comido tibio, que permite tener unos matices mayores de todos los sabores pero si lo queréis comer más calentito o frío también os resultará excepcional.

Esta crema tibia de lentejas rojas también la podemos consumir más espesa a modo de hummus, si lo queremos tomar así simplemente le quitaremos el agua de la cocción y lo trituraremos todo de la misma forma. Esta es una forma de que los más pequeños, y los que no lo son tanto, consuman verduras y legumbres de una forma divertida y sin darse cuenta.

Las lentejas rojas, también llamadas lentejas egipcias o turcas, tienen un sabor más suave y son más digestivas que las lentejas comunes. Son ideales para hacer cremas y purés por su rápida cocción y la suavidad que aportan. Además, son ricas en hierro, fibra y vitamina B1 además de ser bajas en grasas. Las lentejas rojas las podemos encontrar fácilmente en tiendas especializadas o herboristerías.

Ya sabéis que, si llevamos una dieta vegetariana debemos tener en cuenta que nuestro aporte de proteínas sea el adecuado para no tener ningún déficit.  Las proteínas están formadas por cadenas de aminoácidos y nuestro cuerpo necesita todos estos aminoácidos para su buen funcionamiento. Los alimentos de origen vegetal acostumbran a ser incompletos ya que les falta algún o algunos de los aminoácidos esenciales, por lo que debemos hacer una combinación de distintos alimentos para obtenerlos todos y tener así una proteína completa. En este caso, las lentejas tienen un déficit en el aminoácido llamado metionina que podemos cubrir con el consumo de cereales o semillas, la combinación sería: legumbres (lentejas, garbanzos, judías…) + cereales (arroz, mijo, esbelta, maíz…)  o  semillas (sésamo, lino, chía…).

En esta receta de lentejas rojas (legumbres) estamos añadiendo tahín que es pasta de sésamo (semillas) por lo que ya estamos consumiendo todos los aminoácidos esenciales que necesita nuestro cuerpo. Debemos aclarar que, no es necesario hacer la combinación para obtener todos los aminoácidos en la misma comida, sino que podemos ir consumiéndolos a lo largo del día.

Espero que os resulte una receta sabrosa y se convierta en uno de vuestros platos estrella para consumir legumbres. Yo era la primera vez que probaba una combinación similar y me encantó, a veces solo necesitamos un poco de imaginación para crear platos nuevos y diferentes.

¡Viva la imaginación y abajo el aburrimiento!