Vinos de pago en España, seis escapadas para conocerlos todos
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Un recorrido por los vinos de pago en España

Un recorrido por los vinos de pago en España

Un repaso a los 18 vinos de pago en España, que se reparten entre Toledo, Ciudad Real, Albacete, Cuenca, Navarra, Valencia y Zaragoza
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Los vinos producidos en bodegas con DO Pago están situados en lo más alto. Son los más reconocidos en cuanto a calidad y garantía al consumidor. Serían el equivalente al Grand Cru Classé en Francia. Los vinos de pago son por tanto unos caldos caracterizados por una singularidad que les distingue de los vinos de denominaciones de origen.

Vinos de pago en España, sinónimo de calidad

Hay pagos repartidos por toda la geografía nacional. Con la excepción de las tres denominaciones más potentes: Rioja, Ribera de Duero y Jerez. En total, sólo 18 pagos ostentan esta distinción, que puede considerarse el mayor reconocimiento con el que cuentan los vinos en nuestro país. Los repasamos a continuación.

Vinos de pago en Castilla-La Mancha

Castilla-La Mancha es por extensión el mayor viñedo de España. No es de extrañar por tanto que sea la Comunidad que más vinos de Pago atesore.

El Pago Campo de La Guardia es la sede de Bodegas Martúe, situada en la provincia de Toledo. Son los elaboradores de unos vinos reconocidos por su excelente relación calidad-precio. De entre sus vinos, Martúe es la estrella. Es un coupage de syrah, cabernet sauvignon,  merlot, petit verdot y malbec.

Dominio de Valdepusa es propiedad del Marqués de Griñón y está también ubicado en la provincia de Toledo. Lleva elaborando vino en esta zona desde los años 90. No obstante, las primeras plantaciones, cepas de cabernet sauvignon, datan de los años 70. Con la entrada del marqués de Griñón, se plantó syrah y petit verdot. Fueron las primeras plantaciones de esta variedad en España, así como graciano.

El Pago Casa del Blanco está situado en  la localidad ciudarrealeña de Manzanares. La finca cuenta con 12 variedades. Cuatro blancas y ocho tintas. Su suelo, con altas concentraciones de litio y una sólida trayectoria de elaboración de vinos, le valió el reconocimiento como pago. Lo alcanzó a principios de esta década.

Pagos de los Montes de Toledo

Por su parte, la Dehesa del Carrizal es un pago montañoso, situado en los montes de Toledo, entre las cuencas del Tajo y el Guadiana. Sus viñedos se levantan en pendientes de orientación norte. Esta situación, sumada a los suelos siliceos de composición ácida, dan origen a un vino con cierto carácter “atlántico”.

vinos de Pago de España

Dehesa del Carrizal. Foto: Dehesa del Carrizal.

También situada en los Montes de Toledo, Pago Florentino es otra de las enseñas de los vinos de pago de la provincia de Ciudad Real.

Pagos de Albacete y Cuenca

En Albacete encontramos el Pago Finca Élez, ubicado en el corazón de la Sierra de Alcaraz. Allí, destacan el microclima del viñedo y su altitud (a 1.080 metros). Una elevación que hace que las cepas de cabernet sauvignon, chardonnay y syrah se comporten con una personalidad muy marcada.

El Pago Guijoso se sitúa, por su parte, en el nacimiento del río Guadiana. Sus viñedos son de las variedades sauvignon blanc y chardonnay, entre las blancas, y cabernet sauvignon, syrah y tempranillo, en las tintas.

Completa los pagos castellano-manchegos el de Calzadilla, en la Alcarria conquense. Un lugar rodeado de naturaleza en el que en 1980 nació la bodega familiar de los Uribes Madero.

Vinos de Pago en Navarra

En Navarra hay en total cinco pagos. El Pago de Arínzano se sitúa en la zona de Tierra Estella, a medio camino entre Pamplona y Logroño. Ubicado en un entorno privilegiado, Arínzano es un ejemplo de sostenibilidad y de respeto por el medio ambiente.

Finca pago de Arínzano, en Navarra. Foto: Pago de Arínzano.

Bodegas del pago de Arínzano, en Navarra. Foto: Pago de Arínzano.

El Pago de Otazu se sitúa más cerca de Pamplona, en su Cuenca. Las variedades de este Pago son tempranillo, merlot y cabernet sauvignon para el ensamblaje que se utiliza en su tinto de pago y Chardonnay para el blanco.

Prado de Irache se ubica en el pago de bodegas Irache, en la localidad de Ayegui, muy cerca de Estella. El pago forma parte de Bodegas Irache, que cuenta con 150 hectáreas de viñedo.

Completa la lista de los pagos navarros el Pago de Cirsus y, el más reciente, que está situado en la finca Bolandín, al sur de la Comunidad Foral, en el Municipio de Ablitas.

Vinos de Pago en Valencia

Finca El Terrerazo es la DO Pago de Bodegas Mustiguillo, en Utiel, es el primero de su clase en la Comunidad Valenciana y trabaja la bozal, la variedad autóctona de la zona.

También en la zona de Utiel-Requena se encuentra el Pago Chozas Carrascal, que ha mantenido sus cepas centenarias de bobal. Pero a ellas ha añadido otras 11 variedades de uva para la elaboración de coupages que dan personalidad a sus elaboraciones.

vinos de pago en España

Vista del viñedo del Pago Chozas Carrascal, en Valencia. Foto: Pago Chozas Carrascal.

No salimos de la zona de Utiel ya que en esta localidad tan ligada al vino se encuentra el Pago Vera de Estenas. Fue una de las primeras bodegas de la zona que en la segunda mitad del siglo XX dejó de lado la elaboración de vinos a granel para introducir poco a poco otras elaboraciones de calidad para embotellados.

Pago Los Balagueses está situado en plenas Hoces del Cabriel, en un paraje privilegiado para el cultivo de la vid. Está rodeado de bosque de pinos, carrascas y plantas aromáticas. Las variedades syrah y garnacha tintorera son las predominantes en la zona. Completan la plantación una pequeña parcela de merlot y de chardonnay. Concretamente, el Pago Los Balagueses embotella bajo su DO un monovarietal de syrah, un coupage de garnacha tintorera y merlot y un monovarietal de chardonnay.

Vinos de pago en Zaragoza

La Finca Aylés es la representante aragonesa de los pagos españoles con DO. Se encuentra situada cerca de la ciudad de Zaragoza y nace del proyecto vitivinícola de la familia Ramón Reula, que arrancó en los años 80. Una aventura que culminó con la reunificación de diversas propiedades que desde la Edad Media habían pertenecido a la llamada Finca Aylés.

En ese momento pasa a ser una de las fincas históricas privadas más grandes de Aragón, con más de 3.200 hectáreas de extensión y unas valiosas condiciones ecológicas y paisajísticas lo que sin duda le hace valedor del título de pago.