Pasteles de arroz de Bilbao, un clásico que no falla nunca
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Pasteles de arroz de Bilbao, un clásico que no falla nunca

Pasteles de arroz de Bilbao, un clásico que no falla nunca

Los pasteles de arroz de Bilbao son un clásico de la repostería tradicional, pero guardan un curioso secreto... Sigue leyendo para descubrirlo.

Preparación: 30 min    Dificultad: Fácil     Personas: 18-24 pasteles individuales


Los pasteles de arroz de Bilbao son uno de los dulces más típicos de esta gran ciudad vasca, junto con las maravillosas carolinas y los sabrosos bollos de mantequilla. Estos pastelitos, crujientes por fuera y con una textura entre flan, quesada y clafoutis por el interior, son terriblemente ricos y muy fáciles de hacer. Además para su elaboración únicamente debemos usar ingredientes muy básicos que tenemos todos siempre en casa.

Ingredientes


  • Leche entera, 1/2 litro
  • Huevos, 3
  • Azúcar, 125 g
  • Harina tamizada, 125 g
  • Mantequilla derretida, 100 g
  • Hojaldre, 1 – 2 láminas
  • Corteza de limón (opcional)
  • Una rama de canela (opcional)
  • Esencia de vainilla (opcional)

Cómo hacer unos deliciosos pasteles de arroz de Bilbao


01: Infusionamos la leche

Pasteles de arroz de Bilbao - Paso 1

En primer lugar, vamos a infusionar la leche con la que elaboraremos nuestros pasteles de arroz de Bilbao, para que esta se aromatice con la corteza de limón, la canela en rama y la esencia de vainilla y adquiera un sabor delicioso.

Como el uso de todos estos aromáticos es opcional y los podéis tunear a vuestro gusto, este paso no es ni mucho menos obligatorio, pudiendo partir perfectamente para la elaboración de estos pasteles de arroz de leche entera, sin más necesidad de pasos previos.


02: Preparamos la masa de los pasteles de arroz de Bilbao

Pasteles de arroz de Bilbao - Paso 2

Es el momento de preparar la masa de nuestro pasteles de arroz de Bilbao. Para ello, en primer lugar cascamos los huevos en un bol o cuenco amplio y añadimos el azúcar. Batimos los huevos con el azúcar con la ayuda de unas varillas.

Por otro lado, derretimos la mantequilla (la forma más fácil es introducirla en el microondas unos 20-30 segundos a máxima potencia). Añadimos poco a poco la mantequilla derretida sobre la mezcla de huevos y azúcar, hasta incorporar el total de la mantequilla derretida a la mezcla y que la masa esté bien homogénea.

A continuación procedemos a incorporar poco a poco la harina tamizada a la mezcla de los pasteles de arroz, de modo que antes de seguir añadiendo más la incorporemos perfectamente, logrando que la masa quede lisa y sin grumos a medida que va espesando al irse incorporando la harina.

Una vez incorporada la harina tamizada a la masa de los pasteles de arroz de Bilbao, únicamente nos quedará añadir la leche, ya sea infusionada o sin aromatizar. Colamos la leche sobre la mezcla en dos veces (si no infusionamos la leche está claro que no es necesario colarla), mezclando suavemente para que la leche se incorpore a la masa poco a poco.

Terminamos de batir bien la mezcla de los pasteles de arroz de Bilbao, para que esta resulte lo más homogénea posible.


03: Forramos los moldes de los pasteles de arroz de Bilbao con el hojaldre

Pasteles de arroz de Bilbao - Paso 3

Toca ahora forrar los moldes en los que vamos a hornear los pasteles de arroz de Bilbao con la masa de hojaldre.

Para cortar la lámina de hojaldre lo mejor es utilizar cortapastas cilíndricos, unos aros metálicos de diferentes diámetros que permitirán cortar un círculo de masa del tamaño adecuado para que podamos forrar los moldes (tipo magdalena) con ellos. Elegimos un cortapastas de un diámetro aproximado igual al resultado de sumar a la longitud del fondo del molde dos veces la altura del mismo, para que así la masa cubra el molde por completo.

Es importante no quedarnos cortos en el tamaño de nuestras porciones de masa de hojaldre y, ante la duda, es mejor que sobre masa que no que falte. Si la masa de hojaldre no forra bien las paredes de los moldes el relleno de los pasteles de arroz de Bilbao muy posiblemente se infiltre entre la masa y el molde durante la cocción (ya que este sufla mucho durante el horneado), echando a perder nuestros pasteles de arroz de Bilbao. Si eso os sucede no quedarán bien, ya que se volverán huecos en su interior y el hojaldre externo se empapará por completo y quedará sumergido en el interior del pastel de arroz.

Cortamos tiras de papel de hornear de un dedo de grosor y de longitud mayor al diámetro de nuestra masa de hojaldre, hasta tener un total de 2 por cada pastel de arroz de Bilbao que vayamos a preparar. Pincelamos los moldes generosamente con mantequilla derretida y pegamos las tiras de papel de hornear en el molde, una perpendicular a la otra, de modo que nos permitan posteriormente desmoldar con facilidad nuestros pasteles de arroz de Bilbao. Volvemos a pincelar con mantequilla sobre el papel, para que este se termine de adherir sin problema a nuestros moldes.

Colocamos sobre cada molde y papel nuestros círculos de masa de hojaldre, presionando bien con los dedos sobre las paredes, de modo que el hojaldre cubra perfectamente el molde y la masa tenga el mismo grosor por todos sus puntos.


04: Horneamos los pasteles de arroz 

Pasteles de arroz de Bilbao - Paso 4

Llenamos los moldes de nuestros pasteles de arroz de Bilbao ya forrados con la mezcla que hemos preparado previamente. Es muy importante tener la precaución de no llenar el molde más de 2 terceras pastes de la capacidad del molde. Como os he comentado anteriormente, los pasteles de arroz de Bilbao tienen la curiosa característica de subir mucho durante su horneado, aunque tras sacarlos del horno la masa vuelve a bajar y a volver a su altura original. Así que no os venza la tentación de llenarlos mucho para aprovechar toda la mezcla o para que queden más grandes, porque el resultado puede ser una catástrofe.

Introducimos nuestros pasteles de arroz de Bilbao en el horno previamente precalentado a una temperatura de 170º C. Horneamos los pasteles de arroz entre 18-20 minutos (para pasteles de arroz de este tamaño, si usamos moldes más grandes deberemos alargar la cocción unos minutos).

Los pasteles de arroz de Bilbao estarán en su punto cuando el hojaldre esté perfectamente hecho y el interior de la masa del pastel de arroz esté cuajado, pero muy cremoso y suave, por eso es importante no sobrecocerlos en exceso.


05: Desmoldamos los pasteles de arroz de Bilbao

Pasteles de arroz de Bilbao - Paso 5

Una vez los pasteles de arroz de Bilbao se hayan enfriado y estén a temperatura ambiente, desmoldamos cada uno ayudándonos del papel de hornear. Veréis cómo resulta increíblemente fácil, ya que la mantequilla y la grasa de la masa de hojaldre también favorecen que el pastel de arroz no se quede pegado en el molde.


06: Servimos los pasteles de arroz de Bilbao

Pasteles de arroz de Bilbao - Resultado

Servimos nuestros pasteles de arroz de Bilbao, un increíble bocado que apasionará a los más golosos.

Resultado final


¿Curiosos estos pasteles de arroz de Bilbao, verdad? ¿De dónde vendrá ese nombre de pastel de arroz si no llevan arroz ni nada por el estilo en su composición? Pues parece que en un principio sí se elaboraban con arroz pero poco a poco fueron evolucionando y el arroz dejó de formar parte de sus ingredientes, aunque no de su nombre.

Pasteles de nata sin azúcar

Los pasteles de arroz de Bilbao tienen un gran parecido con los también deliciosos pasteles de nata o pasteles de Belem (foto superior), unos pastelitos típicos de Lisboa que también quedan espectaculares.

Uno de los puntazos de los pasteles de arroz de Bilbao es que quedan bien los hagamos como los hagamos. Se puede infusionar o no la leche, se puede hornear o no antes el hojaldre o se pueden incluso cuajar sin ninguna masa de hojaldre. Si os sobra mezcla y no os queda hojaldre o simplemente no tenéis masa de hojaldre o no os apetece estar cortando la masa y forrando los moldes, podéis echar la mezcla directamente en un molde bien encamisado y cuajar ahí el pastel de arroz.

Esto también sirve para hacer un pastel de arroz de grandes dimensiones tipo tarta, ya sea en molde redondo o tipo plumcake. Os quedará una tarta de aspecto rugoso por arriba (debido a que el relleno se hincha y luego baja) y de aspecto un tanto rústico, pero siempre que clavéis el punto de cocción y evitéis que quede un tanto ‘mazacote’, veréis cómo resulta un comodín extraordinario para hacer una tarta deliciosa en un pispás cuando tenemos invitados inesperados o no tenemos tiempo de complicarnos la vida preparando otras recetas.