Sopa de quinoa y verduras: sana, rápida y cocinada en una sola olla
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Sopa de quinoa y verduras: sana, rápida y cocinada en una sola olla

Sopa de quinoa y verduras: sana, rápida y cocinada en una sola olla

Esta sopa de quinoa y verduras es una sopa de las que se comen, no de las que se beben. En principio, vegetariana, pero fácilmente veganizable.

Preparación: 30 min. Dificultad: Fácil Personas: 2


¿Has aborrecido los platos soperos? ¿Crees que no hay universo más allá de unos tristes fideos? Para resolver la crisis de la pareja sopa-fideo, hemos preparado esta receta de sopa de quinoa con hortalizas. Sana, llena de vitaminas y reconfortante en uno de estos días de frío.  No tiene secretos: te enseñamos cómo hacemos nuestra sopa de quinoa vegetariana.


Ingredientes para hacer sopa de quinoa  y verduras

  • Zanahorias, 3
  • Apio, 2 tallos
  • Dientes de ajo, 1
  • Cebolla, 1/2
  • Chirivía, 1/2
  • Puerro, 1/2
  • Calabaza, 130 g
  • Quinoa, 100 g
  • Caldo de verduras, 1 l
  • Cúrcuma, cucharadita
  • Jengibre en polvo, cucharadita
  • Huevo, 1 (opcional)
  • Alga nori, 1 (opcional)
  • Sal, al gusto
  • Pimienta, al gusto
  • Aceite, cucharada

Preparación de la sopa de quinoa y verduras


1: Sofreír las hortalizas y condimentar


Alégrate, porque todo se hace en la misma olla. Te ocupará entre 25 y 30 minutos. Nada de complicarse con la cacharrería.

Como siempre, empezamos por el epílogo del sofrito. Añadimos un chorrito de aceite de oliva. Una vez caliente, pochamos los ingredientes por tandas: la cebolla, el puerro, la chirivía, las zanahorias, el diente de ajo y las ramitas de apio. Para que nuestra sopa de quinoa vegetariana explote de sabor, necesitamos darle un buen meneo a nuestras hortalizas cada vez que las vertimos. Entre ingrediente e ingrediente, removemos todo bien y pochamos 2 minutos.

Cuando nuestras hortalizas se doren, nos avisan que es la hora de echar las especias mágicas. Añadimos una cucharadita de cúrcuma y otra de jengibre en polvo. Salpimentamos al gusto. Removemos todo bien. Observamos nuestra obra y olemos. ¿Listo? Le toca al caldo.


2: Añadir el caldo

sopa de quinoa vegetariana
¡Caldo va! Así de simple. Ajusta la cantidad en función de si os gustan las sopas más líquidas o más espesas. A nosotros nos gustan los resultados con un litro de caldo de verduras. El acabado es de poco caldo, pero más espesura y presencia de las hortalizas.

Una vez echemos el caldo, llevamos a ebullición, tapamos y dejamos hervir 10 minutos.


3: Agregar la quinoa

Destapamos y vertemos la cantidad de quinoa. Recordad que es fundamental haberla lavado con agua previamente. De este modo, retiramos la saponina que se encuentra en el grano, una sustancia amarga que además es tóxica. Así, bien lavada la quinoa, la echamos al caldero mágico. Tapamos. Hervimos 5 minutos.


4: Agregar el huevo y el alga nori

sopa de quinoa y verduras rápida

Un paso completamente opcional, en especial si eres vegano o si no te gusta el sabor del alga nori. ¡O ambas!

Si quieres hacerlo igual que en nuestra receta, rompes el huevo y lo viertes directamente sobre la olla. A continuación, cortas una hoja de alga nori en tiras. La viertes con toda la mezcla. Removemos para integrar todo bien, tapamos y terminamos de hervir 3 minutos. Si quieres el huevo menos cuajado, ponlo al final, con el fuego apagado y déjalo 3 o 4 minutos con el calor residual.


5: Servir

receta para sopa de quinoa
Servinos las guarniciones con ayuda de un cazo. Disfrutamos de los colores del caldo, las hortalizas hervidas, la apetitosa quinoa que flota y nos mira. Introducimos una cuchara como si fuese una pala. Taca, y a comer.

Notas


Lo bueno de una sopa de quinoa vegetariana es que lo admite todo. Ya conocéis nuestro modo de cocinar: creemos en la adaptación, la sencillez y el acceso a productos que sean fáciles de encontrar. Esta sopa responde a ese tríptico. Más aún, es una sopa que puedes preparar con las sobras que tengas por la nevera. Nosotros teníamos estas hortalizas con expresión triste. Era un imperativo darles salida. ¿Qué tenéis vosotros? ¿Qué le queréis echar?

También te recomendamos que pruebes otros condimentos. En cada casa, está claro que los paladares orbitan lugares muy dispares. No hay ninguna necesidad de espolvorear la cúrcuma o el jengibre, pero si lo quieres probar porque eres un aventurero gastronómico, verás que refuerza el sabor, no es invasivo y acompaña el caldo en perfecto matrimonio.

Por último, qué decir de una planta tan maravillosa como la quinoa. Este pseudocereal es de las pocas plantas cuyo aporte proteico se ha llegado a comparar al de la leche. No tiene gluten. Es muy baja en calorías, rica en vitaminas y apta tanto para guisos, sopas, ensaladas… Sus posibilidades son tantas como imaginación quieras echarle.

Nosotros hemos querido redondear toda la receta con una hoja de alga nori que nos había sobrado de otra receta. El sabor a costa, a salitre, a mar profundo… Una maravilla. ¡Alerta! Ten cuidado si no la has probado antes, sea en sopas o en sushi, ya que su sabor es potente y puede fastidiarte todo el plato.

Contadnos, ¿con qué soléis cocinar la quinoa? ¿Habéis preparado sopas con esta planta? Compartid vuestras recetas etiquetándonos en una foto de Instagram o compartiéndolo en comentarios en nuestra página de Facebook.

El invierno se aguanta a sorbo de sopa vegetariana. Bendiciones para la soberana quinoa.